Borrón y cuenta nueva

  • El verdadero Concurso comienza esta noche tras una fase preliminar descafeinada

Esta noche comienza de verdad el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas del Gran Teatro Falla de 2018. Lo que parece una obviedad y un tópico se ha convertido en la presente edición en una realidad más que nunca. La fase preliminar, que suele ser el momento más bonito del certamen por ser el primer contacto de las agrupaciones con el público, ha sido muy descafeinada, algo que ya se preveía con el cambio del sistema de puntuación. Tras 19 días de coplas, la sensación generalizada es que las agrupaciones de renombre han ido sólo y exclusivamente a pasar el trámite.

Por ello, todo lo escuchado hasta el pasado sábado no ha servido para nada para las que pelean por el pase a la final. Para ellos, la competición se inicia esta noche, teniendo que ofrecer las primeras coplas de calidad real si no se quieren caer de la pelea antes de tiempo. Un borrón y cuenta nueva a la espera de medir el verdadero nivel del COAC.

Éste no ha sido el único asunto que ha condicionado las clasificatorias que se cerraron el pasado sábado. Muchos de ellos ya son conocidos y dependen del funcionamiento interno del Concurso, pero este año han comenzado a influenciar agentes externos que pueden afectar a la salud de la propia fiesta.

Apto y no apto

Ha sido la principal variación del presente certamen del coliseo de los ladrillos coloraos. Una decisión tomada en caliente por los resultados del pasado año que vuelve a demostrar que ciertas cuestiones del reglamento que ya son conocidas por los actores de la fiesta no se pueden tocar a la ligera.

La eliminación de los puntos en esta fase preliminar ha afectado en diferentes cuestiones. La primera de ellas, y la más evidente, es que los grupos que pelean claramente por los premios no han arriesgado absolutamente nada con sus letras. Una decisión que es lógica porque han reservado lo mejor de sus repertorios para los cuartos de final y las semifinales. Esto ha provocado que el primer impacto, que en muchas ocasiones es el que más importa en el Falla, no se haya buscado.

Asimismo, se ha creado un COAC a dos velocidades, en el que los grandes cumplen con el trámite al saberse dentro de la segunda fase y la clase media se juega su destino en media hora para, por lo menos, superar el primer corte. Una desigualdad que no se debería dar en un Concurso en el que todos parten de cero.

A esto se suma el tema de la eliminación de las puntuaciones, lo que ha dejado sin clasificación la primera fase. Un asunto que hay que corregir al tener los grupos el derecho de saber si su propuesta ha tenido un nivel digno o, directamente, se merece estar en el pelotón de cola. De hecho, una conclusión que se saca es que ha habido agrupaciones que, al no conocerse su puesto, han ido al Falla a no concursar al saber que sus opciones eran nulas para conseguir el pase a los cuartos de final.

Por otra parte, el no arrastre de los puntos también hace que los premios dependan menos de la regularidad de los repertorios a lo largo de todo el Concurso, además de disminuir la calidad del primer pase. Un error mayúsculo que se debería corregir, como ya ha pasado en anteriores ocasiones en las que también se ha tomado esta determinación y se ha tenido que corregir al año siguiente.

Las polémicas

Si el cambio en las puntuaciones ha determinado el desarrollo de las preliminares, las polémicas que se han generado durante el primer pase de las agrupaciones tocan de lleno a la salud de la fiesta. Dos controversias que, precisamente, se produjeron tras las actuaciones de la sesión inaugural de la primera fase.

La primera de ellas afectó a la chirigota chiclanera 'La familia Verdugo' por la cuarteta del popurrí en la que el público tiene que decidir si le cortan la cabeza a Carles Puigdemont. En este caso, el revuelo se formó en las redes sociales y se acrecentó por las informaciones publicadas en medios catalanes desde el desconocimiento de la fiesta.

La segunda ha tenido como protagonista a la chirigota sevillana 'Una corrida en tu cara' por un cuplé a Andrea Janeiro, lo que le ha valido un requerimiento por parte de los abogados de la hija de Belén Esteban y Jesulín de Ubrique. Una demanda de un personaje público que si fuera utilizada por otros famosos podría provocar una cascada de denuncias contra los autores. Una senda muy peligrosa que, sin embargo, no debería coartar a los copleros a la hora de confeccionar sus repertorios.

Estas dos polémicas abren un profundo debate que puede afectar al futuro de la fiesta. La globalización del Carnaval gaditano y la facilidad para acceder a los repertorios gracias a internet abren un camino complicado para las coplas gaditanas por la gran cantidad de ojos que están pendientes de lo que se canta en el Gran Teatro Falla. Esto puede derivar en que el Carnaval deje de ser sátira y transgresión y se convierta en una fiesta en la que sólo pueda entrar en ella lo políticamente correcto para no ofender a nadie. Pero de eso no va el Carnaval, por lo que va a tener que aprender a convivir con este tipo de polémicas de "los ofendiditos" -como cantara con acierto la comparsa 'Los desvelaos'- que llegan desde fuera sin entender su sentido y sin saber que es un reflejo de la sociedad local, nacional e internacional.

Los temas

Enlazado con el asunto de la calificación con apto y no apto, ha habido muy pocas sorpresas en los temas que han tocado las agrupaciones en sus repertorios. Cataluña ha sido la principal protagonista durante los 19 días que ya han pasado de Concurso, con muchas coplas en contra de su independencia, demasiados chistes fáciles sobre Puigdemont y Junqueras y alguna crítica por el asunto de la colocación de banderas de España en los balcones.

La violación de La Manada ha sido el otro tema serio que ha tocado una buena parte de las agrupaciones en su primera actuación. Un asunto que ha servido para realizar una defensa de la mujer ante la lacra de la violencia machista.

Por otra parte, como en años anteriores, se repitió la tónica de la excesiva utilización del metacarnaval como recurso para llegar de la manera más fácil y efectista al público.

En el apartado humorístico, además de los asuntos de Cataluña y el propio Carnaval, de nuevo el famoseo se impone en las letras con los casos de Andrea Janeiro y Chiquetete.

El formato

La cercanía entre la Navidad y el Carnaval ha obligado este año a ampliar el número de grupos por función, con un máximo de ocho los viernes y los sábados. Este cambio ha demostrado que el Patronato se pasó de frenada el pasado año con sesiones de seis o siete agrupaciones. Las funciones más largas han finalizado como muy tarde en torno a la una de la madrugada. Por ello, es preferible la reducción del número de sesiones para no alargar la fase preliminar durante tres semanas, ya que las referencias para el jurado se acaban perdiendo al tener que escuchar a tantas agrupaciones.

Tampoco ha sido positivo mantener las funciones de las preliminares sin descanso, ya que el público ha ido buscando el hueco que más le interesaba para cenar. Esto ha afectado a varias agrupaciones que han tenido que actuar con el ruido de la barra del teatro de fondo. Por último, el asunto de las cabezas de serie ocupando el sexto lugar de las sesiones es bastante peliagudo al perjudicar a los grupos que tienen que cerrar la sesión. Si realmente se concurre en igualdad de condiciones, esta figura debería desaparecer.

Centrado en el tema del reglamento, no tiene ningún sentido que el jurado haya tenido la potestad de elegir el número de agrupaciones que pasan por modalidad a cuartos y que, posteriormente, el Patronato del COAC haya decidido esta cuestión para las semifinales. Una incongruencia a corregir para que el jurado oficial pueda tener esta libertad para decidir.

La mujer

Ya no es noticia que la mujer se está haciendo cada vez más con hueco importante en la fiesta. El fallo del jurado para el primer corte así lo certifica al dar el pase a cinco comparsas femeninas a cuartos: 'Las irrepetibles', 'Las guerrilleras', 'La inoportuna', 'La cara oculta de la luna' y 'La niña del viento'. Asimismo, el número de mujeres que participa en el Carnaval cada año es mayor.

Sin embargo, existen dos temas en los que aún queda mucho por avanzar. El primero de ellos es la presencia femenina en la modalidad de chirigotas, que en la actualidad es prácticamente nula y podría dar una dimensión distinta al humor. El otro es la necesidad de que irrumpan en la fiesta mujeres que compongan los repertorios. Precisamente, el ejemplo está en la comparsa sevillana 'La inoportuna', de María Núñez y Cristina Calle. Un modelo a seguir por el futuro del Concurso.

El público

Mención aparte se merece el bajo nivel de exigencia por parte del público a los repertorios que escucha. En algunos momentos parece que lo que se está celebrando es una enorme fiesta de fin de curso en vez del Concurso del Gran Teatro Falla. Cantan demasiado las reacciones desaforadas de las hinchadas de determinadas agrupaciones para intentar levantar las actuaciones de los suyos, con el peligro que esto conlleva para el propio jurado a la hora de valorar si lo que está escuchando tiene realmente calidad.

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