De vuelta a casa por el Carranza

  • Descafeinado Los altos precios para el Trofeo provocan que la afición no responda en el regreso tras el ascenso

Vuelve, a casa vuelve... por el Trofeo Carranza. Un año más en el calendario, y ya son 55. El trofeo de los trofeos se vestía como el preludio perfecto de la temporada. 365 días que han pasado y muchas cosas han cambiado. Unas para bien y otras para no tan bien.

Lo más importante de todo, el pasado más oscuro parece quedar olvidado. El Cádiz volvía a estar ante su afición como equipo de Segunda, el que es, al menos, su sitio natural. El infierno queda aparcado, de momento, por una campaña y esperemos que para siempre.

La pretemporada afecta a todos, incluso a la afición. No se le puede exigir más, pero la primera semifinal estuvo algo descafeinada. ¿Los motivos? Pregunten en taquilla. Tal vez habría que ser más benevolentes con los que llenan las gradas un domingo sí y otro también, porque la crisis toca a todos y los precios deberían estar más acordes con las fechas en las que estamos.

Fue un encuentro para la memoria. No por la vistosidad del juego, sino por el recuerdo a dos personas. Por un lado, el Carranza se unió a la tristeza general de todo el fútbol por el malogrado espanyolista Dani Jarque. "You'll never walk alone" rezaba una pancarta en el Fondo Sur. Por el otro, el silencio se hizo cadista por Camilo Liz , que seguro que en el cielo se unió a las estrellas que brillan de amarillo.

En el campo, el morbo se unió a las ganas por ver en el césped a Diego Tristán. No fue el estreno soñado ante el equipo que se lo dio todo como futbolista. Y en el palco, destacó entre consejeros y políticos la presencia del seleccionador nacional sub'21, Juan Ramón López Caro, siguiendo las evoluciones de los valores deportivistas.

El preludio se convirtió en eso, solo un preludio de lo que será el Cádiz de la temporada 2009/10.

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