El ritmo de las obras debe ser mayor en Tribuna

  • Habrá penalizaciones por retrasos para la empresa que realice el proyecto definitivo

El objetivo del Ayuntamiento y del Cádiz, como se acordó en la reunión de trabajo del martes, es que en el Centenario amarillo el Carranza esté terminado y con una grada de Tribuna reluciente. Pero son muchos los problemas que se tienen que solucionar porque el aforo que va a quedar con el derribo de Tribuna queda limitado a unas 15.000 localidades, una cifra inferior, sin ir más lejos, a la de abonados.

Eso, por no hablar del trastorno que supondrá reubicar a los abonados de Tribuna y mover los vestuarios, oficinas, sala de prensa... Muchas incomodidades que tienen que ser digeridas con naturalidad por la necesidad de contar, por fin, con un estadio completamente nuevo. El club va a poner de su parte para hacerlo lo más llevadero posible y también el Ayuntamiento, que por otro lado que tiene que buscar la financiación de una obra que va a superar los 45 millones de euros.

Asegura Vicente Sánchez, concejal de Deportes, que la búsqueda de recursos no va a afectar al cumplimiento de los plazos marcados. Inicialmente se habla de un proyecto que tardará entre 20 y 24 meses, un tiempo que se antoja excesivo. Será fundamental en este caso que no se repitan los retrasos de las gradas anteriores. Fondo Norte tendría que haberse concluido en noviembre y no se terminará hasta mayo, algo que en el caso de Tribuna no puede volver a pasar porque habría importantes pérdidas económicas y también grandes molestias para la celebración del Centenario.

Sea cual sea la empresa que se haga cargo del derribo y la construcción de la nueva Tribuna -que puede realizarse en dos fases-, lo normal es que se incluyan cláusulas de penalización si el trabajo no se termina a tiempo.

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