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A un paso de los octavos

  • Un triunfo hoy frente a Túnez situaría a España con un pie y medio en la siguiente fase

  • Aumentar la tensión defensiva será un factor clave

La selección española tratará de dar un paso casi definitivo hacia los octavos de final del Mundial con un triunfo sobre Túnez en un duelo en el que los Hispanos intentarán refrendar la excelente imagen que mostraron en la segunda parte de partido frente a la selección islandesa.

Un segundo periodo en el que España se mostró como un equipo prácticamente infranqueable en defensa, como atestiguan los tan sólo cuatro tantos que encajó en los primeros veinte minutos del segundo tiempo.

"La clave, como siempre, tiene que ser la intensidad defensiva, porque, como ya se comprobó ante Islandia, cuando defendemos bien y el portero colabora creamos muchas dificultades a los rivales. La defensa tiene que ser de nuevo una de nuestras principales armas", señaló el seleccionador, Jordi Ribera.

Un trabajo defensivo en el que el conjunto español deberá prestar especial atención a los cañoneros Amine Bannour y, sobre todo, el barcelonista Wael Jallouz, que volvió a demostrar con sus cinco goles ante Macedonia la potencia y precisión de su lanzamiento a distancia. Esta circunstancia podría llevar al preparador español a utilizar una defensa 5-1, si las constantes salidas a la línea de nueve metros del 6-0 español no fueran efectivas para frenar a los lanzadores tunecinos.

"En principio en nuestra defensa siempre tiene que haber una punta que está al frente para intentar cubrir los cruces que se producen, pero, en el caso de que no pudiésemos llegar a contacto y sus lanzadores nos generasen muchos problemas, siempre podemos recurrir al 5-1", explicó el preparador español.

No obstante, el lanzamiento a distancia no será único peligro del conjunto tunecino, que cayó ante Macedonia (30-34) en la primera jornada y que cuenta entre sus virtudes con la buena conexión entre el central Sobhi Saied y el veterano pivote Issam Tej, autor de siete tantos ante Macedonia.

Aunque la principal preocupación del conjunto español estará en ataque, donde los de Jordi Ribera deberán evitar caer en las continuas faltas que comete la defensa tunecina para dotar a su ofensiva de la velocidad y fluidez necesaria para superar a los fornidos defensores norteafricanos.

"En defensa es un equipo de mucho contacto y tenemos que ir con mucho cuidado de no entrar en esa dinámica de uno contra uno para hacer la guerra con ellos, porque ellos tienen un poderío físico que no nos ayuda. Tenemos que darle mayor continuidad a nuestro ataque", indicó Ribera.

España deberá mejorar notablemente con relación al partido con Islandia, en el que, pese a su victoria (27-21) final, careció de la fluidez ofensiva mostrada en la fase de preparación.

Una faceta del juego en la que, máxime en ausencia del lesionado Raúl Entrerríos, volverá a jugar un papel fundamental el central Dani Sarmiento, que insistió en la necesidad de hacer llegar el balón a los pivotes y extremos.

El conjunto español necesitará más que nunca el concurso de los Aginagalde o Figueras en el pivote, así como de los extremos, entre los que destacó en el partido ante Islandia el debutante David Balaguer, que no erró ninguno de los cuatro lanzamientos que intentó.

La efectividad deberá ser otro de los puntos de mejora de España, que falló ante Islandia más que de costumbre, entre ellos tres penaltis, si no quiere sufrir ante Túnez en un partido que puede poner a España con pie y medio en octavos.

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