La pasión cae en el infierno de Turquía

  • El equipo de Jiménez no aprovecha su superioridad técnica ante el Fenerbahçe, pero sus goles le dan vida para la vuelta

El Sevilla no supo aprovechar su superioridad técnica ante el Fenerbahçe y cayó 3-2 en el feudo estambulí de los turcos, invictos en casa durante la presente Liga de Campeones.

Los de Manolo Jiménez fueron superiores técnicamente a los de Zico pero los canarios, como se conoce al Fenerbahçe por su mascota, enseñaron las uñas y aupados por su hinchada consiguieron la victoria.

Cuando el Sevilla parecía haberse hecho con el juego, en un momento de relajación llegó el gol del Fenerbahçe: un contraataque por la banda derecha del Sevilla que salió de los pies de Roberto Carlos, adelantado para imprimir juego al equipo. El ex madridista dejó la bola a Ugur Boral que regateó a Alves y dejó un centro fácil de rematar a Kezman.

A los turcos, que se veían crecidos, se les heló el aliento cuando en el minuto 22 Edu Dracena rechazó mal un centro de Daniel Alves y lo mandó al fondo de su propia portería. El Sevilla había recibido regalos en el Gran Bazar de tenderos del Galatasaray, lo que no esperaban era un presente tan favorable del propio Fenerbahçe.

Los canarios se despertaron tras los goles y comenzaron a atacar con peligro -la grada se levantó en dos ocasiones para cantar gol antes del descanso- pero el Sevilla se mostró muy ordenado, saliendo con la pelota controlada y sin dejar huecos a los turcos.

Esto le permitió causar varios sustos a una defensa del Fenerbahçe al que los ataques sevillistas pillaron adelantada en varias ocasiones, pero los delanteros del equipo español no supieron transformarlas en gol.

Dos tiros lejanos, uno de Duda y otro de Kanoute, al inicio de la segunda parte demostraron que el Sevilla no se conformaba con el empate. El Sevilla salió, como en la primera parte, muy bien situado y presionando al Fenerbahçe, que no logró acercarse a la puerta turca hasta el minuto 56, aunque con resultados fatídicos para el Sevilla: el uruguayo Diego Lugano, de remate de cabeza, transformó un córner para el equipo turco.

En un córner llegó la recompensa con un buen remate con la izquierda del francés Julien Escudé, que aprovechó los huecos defensivos de los de Zico.

Además, al chocar contra el defensa Roberto Carlos provocó la sustitución de éste que se marchó al banquillo cojeando.

Pero en uno de los últimos ataques del Fenerbahçe, cuando ya corría el minuto 87 y los sevillistas se veían con un resultado más que positivo para la vuelta, Semih Sentürk, tras contraataque turco cruzó un potente disparo desde el borde del área que tras rozar al serbio Ivica Dragutinovic despistó a Palop y entró a meta.

En unos últimos minutos de infarto, el Sevilla lo intentó todo para volver al empate pero no pudo ser ante un Fenerbahçe encastillado abajo.

Y es que contra los equipos de la Liga de Campeones no caben fallos como ya advertía una pancarta en la grada turca: "Es una estupidez buscar cerebro en aquellos que discuten la grandeza del Fenerbahçe".

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