El mismo de siempre, aunque diferente

  • Aquel Cádiz de jugadores anónimos del pasado Trofeo apenas ha cambiado, aunque ahora genera ilusión y no inquietudes

Un año da para mucho cuando no se le quita el ojo de encima al balón y a los que corren detrás de él. Hace un año, en la 54ª edición del Trofeo Carranza, un desconocido Cádiz dirigido por un desconocido Javi Gracia disputaba el clásico veraniego con la intención de comprobar el estado con el que encaraba el complejo reto de devolver al equipo a Segunda… y a la primera. Doce meses después, aquel Cádiz desconocido formado por jugadores de anónimos currículos como Mansilla, Ormazábal, Carlos Caballero o López Silva sigue siendo el mismo, pero ahora no genera inquietudes, sino todo lo contrario, una ilusión desbordante por reverdecer viejos laureles y regresar a Primera… aunque sea a la segunda.

El Cádiz que se presenta en el 55º Trofeo Carranza se ha ganado a pulso el billete a la ilusión siendo, salvo algunos retoques, el mismo que hace un año se autoconvencía de que ganar en Ceuta o Jaén se antojaba fundamental para verse donde hoy se ve.

El Cádiz de Javi Gracia arrancará en la categoría de plata como alumno aventajado del curso 2009/10 más allá de los nombres de su plantilla o de los millones invertidos en fichajes, pues los temas más gordos, los que seguro que caen en el examen, los tiene prácticamente dominados. Gracia ha sabido imprimir en los amarillos un sistema de juego, una forma de ser dentro del campo, algo que no se veía en el Ramón de Carranza desde la marcha del profesor Espárrago. Y lo más importante, conserva un bloque que se conoce a la perfección, que sabe a lo que juega y lo que debe hacer en cada momento.

Ahora, después de un puñado de partidos ante rivales de menor entidad, el Cádiz encara su Trofeo con la intención de, además de competir al máximo para tratar de levantar la copa, comprobar en qué nivel se encuentra de cara a una temporada larga y repleta de rivales complicados. Este Cádiz hecho y derecho, que ya ha ido demostrando durante la pretemporada que sabe lo que se hace, presenta, de momento, seis caras nuevas. Una plantilla que aúna veteranía y juventud se ha visto ampliada por jugadores con hambre, ya sea desde la frescura de Abraham, Velasco, Jaume Costa o Álvaro Silva, o desde la experiencia de hombres como Diego Tristán o Arriaga. Además se está generando una competencia sana entre los jugadores que los está llevando a dar lo mejor de sí, algo que le está poniendo las cosas difíciles a Javi Gracia, que deberá estrujarse bien la sesera para decidir qué once titular presentará en la primera jornada de Liga. Y aún quedan dos refuerzos por llegar, un portero y un interior izquierdo que hagan más compacto todavía a un plantel que no decepcionará, ni en su Trofeo, ni en la Liga.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios