Nunca tantos líderes políticos en una cita olímpica

  • Asistirán reyes, príncipes, jeques y más de 80 jefes de Estado y de Gobierno

Nunca tantos líderes políticos acudieron a los Juegos Olímpicos como en Pekín 2008. El jefe de Estado y del Partido chino, Hu Jintao, no paraba ayer de estrechar manos de mandatarios que llegaban a la capital china para participar en la ceremonia de inauguración.

Más de 80 jefes de Estado y de Gobierno, así como reyes, príncipes y jeques, estarán presentes en el espectáculo, más que nunca antes en la historia olímpica. Además del presidente estadounidense, George W. Bush, en la lista de invitados ilustres figuran el jefe de gobierno ruso, Vladimir Putin, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro de Japón, Yasuo Fukuda.

El presidente Hu tiene previsto recibir a todos sus colegas poco antes de la inauguración con una comida en el Gran Salón del Pueblo en la Plaza de Tiananmen.

La llegada de los líderes políticos de todo el mundo generó el mayor despliegue en materia de seguridad que se haya realizado jamás en la capital china.

Entre otros, llegaron ayer el presidente israelí, Simon Peres, el de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, el de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, el de Serbia, Boris Tadic, el de Montenegro, Filip Vujanovic, el de Laos, Choummaly Saygnasone, y el de Timor Oriental, José Ramos Horta.

La agencia estatal Xinhua describió las sensaciones de los anfitriones, a la vez felices y nerviosos, con un viejo proverbio chino: "Las manos ocupadas, los pies revueltos".

Tras aterrizar ayer en Pekín, el presidente estadounidense Bush tenía previsto trasladarse al hotel, antes de iniciar hoy la parte oficial de su visita de cuatro días.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que como presidente del Consejo de la Unión Europea también representa a todo el bloque, llegará hoy. Tras la irritación entre China y Francia por los incidentes registrados en el paso de la antorcha por París y la amenaza temporal de Sarkozy de boicotear la apertura si el diálogo con los representantes del Dalai Lama no presentaba progresos, el presidente francés estaba claramente interesado en limitar los daños antes de su partida.

Sarkozy aseguró a China que no se reunirá, como se creía, con el líder religioso de los tibetanos cuando éste visite Francia la semana que viene. Dadas las circunstancias, el Dalai Lama no pidió reunirse con el jefe de Estado, según comunicó el Palacio del Elíseo en París, aunque hubo versiones contradictorias al respecto.

También visitarán Pekín varios líderes económicos, entre ellos, al parecer, el fundador de Microsoft, Bill Gates.

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