Otro golpe a la moral del Racing

  • El Jaén demuestra su tercera posición en la tabla en un partido que rompe tras adelantarse en el marcador y en el que despliega el contraataque más letal que se ha visto esta campaña en el Cuvillo

El Racing Portuense perdió ante un rival superior en un partido que se rompió a raíz del gol visitante, que permitió a los jiennenses desplegar el juego de contraataque, en el que se mostraron maestros. Los rojiblancos, que habían saltado al campo con una camiseta de ánimo a Márquez, compañero lesionado, sólo aguantaron hasta ese tanto, con el hándicap del viento en contra. El canterano Quique, que se desenvolvió bien, sufrió una tarjeta amarilla en el minuto 5 por una oportuna falta sobre Arriaga, que se marchaba desde el medio campo enfilado hacia la portería de Taranilla. El Portuense dispuso de una ocasión que podría haber cambiado el rumbo del partido en el minuto 11, pero la vaselina de Manolo Sanlúcar sobre Dani Hernández se marchó fuera.

Los de Carlos Terrazas presionaban con fuerza ante una defensa más insegura que en duelos anteriores y Solabarrieta (m.26) lanzaría fuera en acción personal. Sólo dos minutos después era Arriega el encargado de avisar del potencial visitante, pero Iturralde consigue entorpecer al hábil delantero, que tira fuera.

Los racinguistas intentaban desarrollar su juego ofensivo, pero parecían contar con las únicas bajas de un Sanlúcar muy desasistido y de Jhony, que se internaba bien pero terminaba rematando mal.

En el minuto 30 se produciría la jugada que rompería la contienda: Solabarrieta dispara con fuerza desde el borde del área y la pelota, envenenada al rebotar en Merino, despista a Manu Taranilla, colándose a media altura. El Racing volvió entonces a padecer los nervios y la inseguridad que, en la situación del equipo, inspiran las coyunturas adversas y, sólo cuatro minutos después, Arriaga, el mejor sobre el campo, dirige el contraataque con la maestría de un avezado director de orquesta, pasando a un Calderón que, con picardía, cruza muy bien la pelota rasa y ajustada al palo izquierdo de Taranilla.

Ante la panorámica, el público, comprensivo con los suyos en todo momento, se quedaba con detalles como los del canterano Quique, al que aplaudía, aunque parte de los aplausos se los mereciera también el colegiado, que le perdonó la segunda amarilla tras una falta a Dani Guerrero.

Los jiennenses dominaban casi a placer, pero los racinguistas les provocaron dos sustos antes del descanso: Jhony envió un balón a Sanlúcar anticipándose la defensa cuando el bornense se disponía a rematar en boca de gol (m.44) y el propio Jhnoy tiraría desviado dos minutos después pese a carecer de marcaje alguno.

El técnico racinguista, Jordi Fabregat, sustituyó a Quique en el descanso por un Litri al que le pudo la responsabilidad y que estuvo lejos del juego que atesora.

El choque se encontraba ya más abierto que nunca, en las circunstancias tan del gusto de los visitantes, a quienes solamente el viento, ya contrario, inquietaba su idílico paisaje. En dicho escenario Taranilla acertó a salvar el tercero despejando con el pie un disparo de Geni, a quien el eterno Arriaga había enviado otro certero pase. Trece minutos después, el temido 0-3 se situaría en el electrónico tras un centro de Calderón y toque de Espín al palo contrario para un Esparza que, cosas de la suerte del campeón, introdujo el balón en la portería casi sin quererlo.

Los rojiblancos buscaron acortar distancias pero el arsenal se hacía escaso, aunque Sanlúcar lo intentaría desde lejos (m.73) con acertada intervención de Dani. Con nada que perder, Raúl Iturralde también probó fortuna (m.86) pero la única suerte que restaba fue el cabezazo fuera de un Álex García (m.90) que a punto estuvo de firmar el cuarto.

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