Fútbol l Segunda División B

La derrota que menos preocupa

  • El Algeciras cae ante el Granada en un encuentro marcado por la crisis del club

Comentarios 2

Anda en juego en La Menacha la subsistencia de un montón de familias, está en el alero la supervivencia de un club histórico y en ese ambiente lo de menos es un partido de fútbol. Tanto que la derrota que ayer sufrió el Algeciras ante el Granada pasó casi desapercibida por un Nuevo Mirador más preocupado por los daños irreversibles que pueda dejar la crisis económica que de si su equipo pierde o no un partido más o menos. Y eso que, después de la protestas previas de los jugadores algeciristas -que posaron de rodilla y con las manos en la cabeza, y que después se echaron sobre el césped-, cuando el Granada puso el balón en juego y ya sólo quedó el fútbol, los aficionados locales no tuvieron que agachar la cabeza en ningún momento. No se vieron obligados a avergonzarse por su equipo, porque esté rindió a un nivel normal, ni mejor ni peor que el que exhibió el rival, que anda envuelto en la pelea por alcanzar la fase de ascenso.

Los que auguraban que, tras la espantada de diez pesos pesados de la plantilla y el ascenso de los canteranos, el Algeciras iba a ir haciendo el ridículo jornada tras jornada deben estar ya debajo de las piedras. Nada más lejos. Este Algeciras es un equipo bien trabajado por su entrenador, José Luis Montes, que ha descubierto más de dos jóvenes talentos que darán que hablar cuando esta temporada no sea más que una maldita pesadilla para el algecirismo. Otra cosa es que el Algeciras adolezca de maldad, y que le falte calidad y experiencia en casi todas las líneas, pero teniendo en cuenta que la mitad de sus jugadores estaban en Tercera la pasada temporada y la otra mitad en Preferente o División de Honor de juveniles parece insensato exigirles nada más. Se nota sobre todo en las jugadas de estrategia. Cada falta, cada córner, es un drama para los de abirrojo.

Ayer el Algeciras hizo una mala primera parte en la que el Granada se adelantó cuando Lucena cabeceó una falta en el minuto 19. Y en el 77 el árbitro escamoteó un penalti al equipo visitante cuando Mario derribó a Ocaña en el área algecirista. La realidad es que ni ese fallo importó a nadie. El algecirismo está pendiente de cosas más importantes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios