"El corte estará en 60 metros, creo que puedo 'colarme' en la final"

  • La jerezana, de todos modos, no lanza las campanas al vuelo porque "sólo hay tres intentos y me tocará estar bastante concentrada, de lo contrario la clasificación se puede convertir en una pequeña lotería"

La lanzadora de jabalina jerezana, del Sherry Sport, Mercedes Chilla, afronta con mucha ilusión sus segundos Juegos Olímpicos y confía en colarse en la final de su especialidad pues se ve "capacitada" para plantar cara a las mejores de su disciplina en Beijing.

Y es que por algo la atleta es plusmarquista nacional: "Una vez en la final, puede pasar de todo, aunque conseguir un podio son palabras mayores, eso es mucho más complicado", reconoce la andaluza, que partió ayer hacia la capital china, donde competirá en la madrugada del martes día 19 al miércoles día 20 a las tres horas española (seis horas más en la capital china).

El reto de Chilla pasa por mejorar su actuación de Atenas 2004, cuando con 24 años fue duodécima en la ronda previa y no pasó el corte, ya que su mejor lanzamiento se quedó algo corto y fue de 58,45 metros.

"Hay que tener en cuenta que con sólo tres intentos y a las nueve de la mañana puede pasar cualquier cosa, así que habrá que estar lo más concentrada posible, porque si no, en el fondo, la clasificación se convierte en una pequeña lotería", apunta la atleta.

Pendiente aún de saber donde se fijará la criba entre los que pasarán o no a la final, Chilla es optimista. "Supongo que el corte estará entre los 60,50 ó 61 metros y yo me veo capacitada para conseguirlo", indica.

La lanzadora jerezana afronta la gran cita del año tras acreditar 61,58 metros en su mejor actuación del curso el pasado 19 de julio en el Mitin de Barcelona (su récord de España, que data de 2006, está en 63,20); si bien la actual campaña no ha sido fácil para ella.

La puesta a punto para el calendario estival se retrasó ligeramente al encontrarse en pleno proceso de recuperación de una tendinitis en la pata de ganso y luego, una vez metida de lleno en la competición, le acompañaron molestias en la cadera y una pequeña lumbalgia.

Olvidados todos esos problemas, la pupila de José María Vega tratará de conseguir la clasificación para la final, con lo que volvería a competir el jueves día 21 de agosto, a partir de las 13:20 hora española (19:20 en Pekín).

Chilla cree que la lucha por el podio se fraguará "a partir de los 63 ó 64 metros" y que el diploma olímpico cotizará "en torno a los 62 metros", afirma, "aunque todo esto siempre es muy relativo, depende del día que tengamos las participantes, del calor, de la humedad. Todo influye en tres saltos en los que te juegas mucho".

A pesar de todo, para la jerezana, el hecho de competir en unas condiciones tan extremas de calor, polución y humedad no es excesivamente preocupante.

Chilla ya compitió en Beijing durante la Universiada de 2001, en una competición en la que acabó sexta 53,52 metros, y el Mundial de Osaka (Japón) del curso pasado le sirvió de referente.

Mercedes admite que "la contaminación afectará más a los fondistas y a los marchadores, pero sí que es cierto que hará muchísimo calor y habrá que beber mucho líquido para no deshidratarse. Es cierto que ya he estado más veces en Pekín y también estuve en Osaka, así que parto con cierta ventaja", concluye ilusionada.

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