Todo un acróbata a caballo entre Cádiz y Sierra Nevada

  • Hugo Díaz, reciente campeón de España junior y subcampeón absoluto de saltos, se muda cada fin de semana a Granada para desafiar a la gravedad desde el hielo

A punto de cumplir 17 años, Hugo Díaz clama al cielo que nieve en Cádiz, pero sabe que eso -como tantas otras cosas en esta ciudad- nunca ocurrirá. Por eso cada fin de semana coge su mochila y sus bártulos y cambia el sol y la playa de Cádiz por la montaña y la nieve de Granada, su segundo hogar. Todo un sacrificio, pero lo lleva bien. "Cansa un poco, pero me da lo mismo. Vale la pena", asegura este estudiante de primero bachillerato en el colegio San Felipe Neri, cuyas acrobacias sobre los esquíes le dieron, hace apenas un mes en Candanchú, el título de campeón de España junior de saltos (aereals), amén del subcampeonato en la categoría absoluta. "No esperaba alcanzar este logro. Tan sólo iba con la intención de hacer un buen papel, pero mira, bienvenido sea", afirma.

La pasión de Hugo no es otra que el esquí artístico, disciplina, ignota para muchos, que surgió en la década de los 60 en los Estados Unidos. Mezcla de esquí alpino y acrobacias, tuvo tanta aceptación desde su aparición que la Federación Internacional de Esquí (FIS) no tuvo más remedio que reconocerla como deporte olímpico, en su modalidad de baches (moguls), en los Juegos Olímpicos de Albertville de 1992. Dos años después, en la cita de Lillehammer'94, ya se incluyó la modalidad de saltos en la competición. A diferencia del esquí alpino, esta disciplina utiliza esquíes más cortos, anchos y flexibles que dotan de mayor comodidad a los practicantes de un deporte que combina velocidad, técnica y acrobacias.

Puede que Huesca o Andorra lo sean, pero Cádiz no parece el lugar más lógico para que un joven sienta tal debilidad por el esquí. Pero la afición de Hugo viene de lejos, pues con apenas tres años ya se calzó su primeros esquíes. "A mí madre siempre le ha gustado el esquí, y en vacaciones y fiestas siempre aprovechábamos para ir a Sierra Nevada. Ahí comenzó todo. Con sólo nueve años entré a formar parte de mi primer club, La General de Granada, con el que he competido hasta hace un año. Ahora formo parte de la Escuela Oficial de Esquí de Granada", exponía Hugo, que continuaba explicando que "al principio empecé a competir en las pruebas clásicas de esquí: slalom, descenso, gigante,… pero a los 13 años comencé a interesarme más por las acrobacias cuando veía a los mayores de mi club hacerlas. Podríamos decir que dejé el alpino y me pasé al acrobático".

Hugo se confiesa un gran admirador de los X Games, competición que aglutina diferentes deportes extremos como el skate o los saltos de motocross, además del esquí acrobático. Es aquí , en las afueras del esquí más clásico, donde sitúa a sus deportistas de referencia, el estadounidense Simon Dumont y el sueco John Olsson. Confiesa que entre sus sueños está "subirme al podio en un Campeonato de Europa o del Mundo, y por su puesto participar en unos Juegos Olímpicos", pero a su vez reconoce que el nivel de España en este deporte "es muy flojo, este es un país con muy poca nieve. Ahora mismo las principales potencias mundiales son Japón, en aereals, y Francia, en moguls".

Hugo se pasa media vida haciendo piruetas en el aire, pero tiene los pies bien anclados al suelo y ahora está centrado en terminar sus estudios. Después acabar el bachillerato pretende estudiar Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en Granada y compaginar las aulas con el deporte de alta competición, pues forma parte del Centro Andaluz de Entrenamiento de Esquí Artístico de la Federación Andaluz de Deportes de Invierno. De momento, aún le quedan un par de años a caballo entre la playa y el montaña. ¿Por qué no nevará en Cádiz?

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