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Tavares reina en los aros

  • El Madrid sentencia al descanso con un Carroll estelar

El pívot madridista Walter Tavares coge un rebote ante la oposición de Devin Thomas. El pívot madridista Walter Tavares coge un rebote ante la oposición de Devin Thomas.

El pívot madridista Walter Tavares coge un rebote ante la oposición de Devin Thomas. / JuanJo Martín / efe

El Madrid venció a Bilbao que intentó luchar hasta que asumió su indefensión ante el reinado bajo los aros de Tavares y hasta que, en el último minuto y medio del segundo cuarto, Carroll rompió el partido con tres triples seguidos.

El escolta visitante Tabu fue el primero que tomó las riendas para lograr las primeras ventajas visitantes (5-10 en el minuto 4), mientras que Yusta daba muestras de su potencial y destacaba en defensa y en ataque. La vuelta de Randolph en el último minuto del primer acto fue lo mejor de este periodo para el Madrid, que acabó el cuarto abajo (19-21).

En el segundo cuarto, el equipo de Laso dio muestras de querer redimirse poniendo una velocidad más en defensa y con Rudy al mando de la nave anotadora.

Tavares ya había asentado su dominio bajo los tableros y comenzó a sembrar el pánico entre los rivales. Por si faltaba algo, apareció en el último minuto y medio el pistolero más rápido a este lado del río Manzanares, Carroll, quien descerrajó tres triples seguidos para acabar de destrozar el marcador hasta un 48-34 con el que concluyó el primer tiempo.

El tercer periodo no comenzó mejor para los vizcaínos, absolutamente hundidos con el poderío de Tavares y resignados a su suerte bajo los aros y en el marcador ante la ausencia de Gladness (59-36 en el minuto 24), con un parcial de 13-2 en los primeros cinco minutos, bajo la dirección de un rápido e incisivo Facundo Campazzo.

La ventaja llegó a los treinta puntos (71-41) a falta de dos minutos tras un contraataque en el que Doncic y Randolph fueron los protagonistas con mate final del estadounidense nacionalizado esloveno. El tercer cuarto acabó con un 73-47 con el que todo quedaba decidido.

Los últimos diez minutos sirvieron para que el Bilbao intentara maquillara el resultado (95-65), para que Randle tuviera otra oportunidad como madridista, para que Randolph adquiriera ritmo de competición y para que los más habituales se tomaran un respiro.

También para que los aficionados madridistas hicieran su homenaje particular a Mumbrú, en su más que probable último partido ante el Real Madrid.

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