Roquetas, primera estación en el destierro

  • El Cádiz se topa con la cruda realidad en un partido donde debe aferrarse al presente y al fútbol, y olvidar los recursos

Algo huele a podrido, y no precisamente en Dinamarca, sino en el fútbol español. El Cádiz se ha topado de bruces con esa ralea que comanda la justicia deportiva de este país y el cadismo ha visto quebrarse el sueño de permanecer en la categoría de plata. El club hizo méritos más que suficientes para terminar en Segunda B y, por lo que se ha visto, no ha sabido tocar los resortes necesarios para demostrar que llevaba razón en un caso que ha desenmascarado lo que se cuece en los despachos de los que cortan el bacalao. Por desgracia, todo esto ya es historia y el equipo de Javi Gracia se mide esta tarde al Club Deportivo Roquetas. Es lo que hay.

Sería una postura propia del masoquismo recordar que no hace mucho que el club amarillo comenzaba una temporada enfrentándose al Real Madrid. De eso hace demasiado poco tiempo y puede molestar a cualquiera que sienta estos colores. Lo más aconsejable es cambiar el chip y pensar únicamente en que hay que remediar en el campo los errores propios (que fueron muchos) y los ajenos (que han sido bastantes y a los que, quizá, no se les puede catalogar como fallos). Un año más hay que hablar del objetivo de ascender, pero en este caso no se trata de un aliciente deportivo, sino de un elemento imprescindible para que este club no pase más del tiempo del que le corresponde en el lugar equivocado.

Por fortuna, la mayor parte de los futbolistas, que son los que mandan en este negocio cuando no hay recursos por medio, estaban mentalizados desde hace días de que el Cádiz iba a militar en Segunda B. Algo de esperanza había en recuperar la categoría perdida, claro que sí, pero la mayoría tenían marcado en sus calendarios el día 31 de agosto como el del partido en Roquetas. Es una buena noticia porque significa que el equipo saldrá desde el minuto uno de la competición con la cabeza centrada en afrontar una temporada muy exigente donde los obstáculos serán constantes. Pero ahora hay que demostrarlo sobre la hierba.

Javi Gracia, que por el momento está demostrando ser un entrenador trabajador y con los pies en el suelo, está empezando a ensamblar un equipo interesante y que puede dar alegrías. No quedó contento con el partido de Cuenca porque el Cádiz pudo sentenciar y no lo hizo, pero el equipo va por buen camino si lo más preocupante es que no hay acierto ante el gol. Otra cosa bien distinta es que repitan algunos de los fallos defensivos que costaron la eliminación copera. En eso sí hay que hacer hincapié para que la línea defensiva, que debe ser una de las más fiables de la categoría, responda a las expectativas.

El técnico navarro no ha ensayado antes del encuentro con ningún once, pero lo más probable es que repita el mismo que alineó en Cuenca. Sería el formado por Casilla, Cristian, De la Cuesta, Fragoso, Raúl López, Fleurquin, Ormazábal, Enrique, Juanma, Caballero y Rubiato. Hay que recordar que la convocatoria la completan Dani, David García, Bezares, López Silva y Manu Barreiro. Teóricamente es un equipo de garantías, pero en esta categoría con tantas aristas, nada se puede elevar a definitivo hasta que no se demuestre. Realmente, la afición cadista lleva varias campañas pensando en que cuenta con un buen equipo y después eso no se ha visto por ninguna parte.

Lo fundamental es no cogerle asco a la categoría. El simple hecho de saltar a calentar en un estadio donde la media de espectadores la pasada campaña fue de 100 lo dice todo. El Antonio Peroles no dispone de gradas detrás de las porterías, sólo cuenta Tribuna y Preferencia y habitualmente sólo se habilita la primera. Será la forma de dar la bienvenida al Cádiz de esta Segunda B que tanto miedo provoca entre los amarillos por lo que costó salir la última ocasión en la que se conoció de cerca.

Así pues, un estadio pintoresco y con escasa afluencia de público y un rival que disfruta tocando y que es una auténtica incógnita porque el entrenador, Gabriel Ramón Florit, ha utilizado la pretemporada para hacer muchos cambios después de conseguir el ascenso. Esteban, ex jugador del Córdoba y del Almería, lleva el peso en el centro del campo, se espera mucho del ex cadista De Gomar y Diego Herrera es la referencia en ataque porque es un jugador capaz de bajar el balón y de controlarlo, a la espera de que se incorporen sus compañeros. Mucho daño hizo Martins, del Conquense, en el partido del pasado miércoles y habrá que poner mucha atención en este argentino que no tiene el glamour de los que juegan en Primera o incluso en Segunda A, pero la cruda realidad obliga al Cádiz a remangarse y trabajar. Justo castigo por lo deportivo, injusto castigo por lo jurídico.

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