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Putin entona el mea culpa

  • El presidente de Rusia se disculpa ante sus atletas por no defenderlos de las acusaciones de dopaje y denuncia "causas ajenas" al mismo

Vladimir Putin posa junto a algunos atletas rusos que participarán en los Juegos de PyeongChang. Vladimir Putin posa junto a algunos atletas rusos que participarán en los Juegos de PyeongChang.

Vladimir Putin posa junto a algunos atletas rusos que participarán en los Juegos de PyeongChang. / GRIGORY DUKOR / efe

El presidente ruso, Vladimir Putin, pidió perdón a los atletas de su país por no haber logrado defenderlos de las acusaciones de dopaje, circunstancia que provocó que no puedan competir bajo los colores de la bandera de Rusia en los Juegos Olímpicos de invierno de PyeongChang que comenzarán el próximo viernes 9 de febrero.

"Perdónennos por no haber podido protegerlos", exclamó Putin al despedir a los deportistas autorizados a competir en Corea del Sur, en una ceremonia en su residencia oficial de Novo Ogariovo, en el distrito de Odintsovsky (cerca de Moscú).

¿Contra qué estamos luchando, contra el dopaje o contra algo más?"

El jefe del Kremlin señaló que los atletas tuvieron que hacer frente a circunstancias ajenas al deporte, en referencia a supuestas motivaciones políticas para marginar de manera intencionada a la delegación de su país, con el perjuicio que eso conlleva.

"Sabemos, y ustedes mejor que nadie, cuánto cuestan las victorias en el deporte de alta competición, pero son doblemente difíciles cuando con el deporte se mezclan acontecimientos y fenómenos ajenos a él, como por ejemplo la política y otras cosas", expresó.

Putin agregó que la situación se agrava aún más cuando en su propio país se emiten diversas opiniones sobre la situación de los deportistas, las cuales, a su juicio, "muchas veces son absolutamente antagónicas respecto a la realidad".

El máximo dirigente ruso, que ha admitido que hubo casos de dopaje entre algunos deportistas compatriotas pero que a su vez ha negado de manera categórica que se tratase de una "política de Estado", reconoció que se cometieron errores y que no se prestó la debida atención a asuntos que son claves en el "deporte moderno", lo que desencadenó graves problemas para los "deportistas limpios" ajenos a las prácticas que se denunciaron.

Al mismo tiempo, Putin expresó su confianza en que las organizaciones deportivas internacionales harán todo lo posible "por no convertirse en departamentos de instituciones gubernamentales de determinados países, por poderosos e importantes que esos Estados puedan parecer a primera vista".

"Vamos a apoyar a los deportistas que no podrán participar en los próximos Juegos Olímpicos. Sobre esto hay algunas cosas que son realmente muy raras", declaró el mandatario al referirse a que algunos atletas fueron marginados por causas ajenas al dopaje.

Entonces, agregó, "surge la siguiente pregunta: ¿contra qué estamos luchando, contra el dopaje o contra algo más?".

Críticas y acusaciones aparte, los deportistas que visitaron al presidente ruso le regalaron una camiseta con la leyenda "Rusia en el corazón", igual a la que ellos vestían en la ceremonia de despedida, antes de poner rumbo a suelo surcoreano e iniciar su concentración.

Después de que la Agencia Mundial Antidopaje dictaminara que Rusia incurrió en dopaje de Estado en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi (2014), el Comité Olímpico Internacional (COI) marginó al equipo olímpico ruso de la cita de PyeongChang.

De momento, 169 deportistas rusos han sido autorizados para competir como atletas neutrales en los Juegos de PyeongChang, que se celebrarán del 9 al 25 de febrero próximo.

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