cádiz c.f. · SEGUNDA DIVISIÓN B

Paz pasa hoy las pruebas médicas con el Legia

  • El portuense se tomará unos días de vacaciones antes de regresar a Varsovia

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Lo último que querrá aprender Abraham Paz en polaco es cómo se dice penalti. Lo primero, que hay que levantarse después de caerse. El portuense llegó ayer a Polonia y hoy por la mañana está previsto que pase el pertinente reconocimiento médico con el Legia de Varsovia, equipo con el que se comprometió antes de que finalizara la Liga en Segunda División a pesar de que la Liga en Segunda División acabó en la última jornada: en el último minuto, con un penalti errado por el portuense que hubiera dado la salvación al Cádiz de Mariano García Remón, Antonio Calderón, Raúl Procopio y Julián Rubio; el Cádiz de Arturo Baldasano y Antonio Muñoz.

La grandeza y la miseria del fútbol duermen en la misma cama. Abraham Paz, protagonista de dos de las páginas más bonitas de la historia del submarino amarillo, también pasará a los anales cadistas como el jugador que falló un penalti el 15 de junio de 2008 que llevó la pena máxima al cadismo.

Y de un minuto eterno en Alicante, a un viaje al futuro. Abraham Paz, tras pasar con éxito las pruebas médicas en la mañana de hoy, formalizará por escrito el acuerdo al que ambas partes se comprometieron hace más de un mes. Lo avanzaba José Antonio Vicuña, Kibu, segundo entrenador del Legia de Varsovia que también aterrizaba ayer en la capital polaca: "Abraham está aquí con su representante y su mujer. Mañana -por hoy- pasará el reconocimiento médico, y después le daremos unos días de vacaciones, probablemente hasta final de mes o incluso un poco más. Nosotros empezamos a trabajar ya mismo, pero entendemos que es aconsejable que el jugador tenga un tiempo de descanso tanto físico como psicológico. Sabemos que viene de fallar un penalti en el último partido de competición que habría dado la permanencia en Segunda División al equipo de su vida y es un palo muy gordo despedirte de esa manera de un club que te lo ha dado todo, pero el fútbol tiene una serie de leyes contra las que no se puede luchar", confesaba Kibu, mano derecha de Jan Urban al frente del equipo polaco, que cuenta de director deportivo con otro hombre conocido del fútbol español, Miroslav Trzeciak.

"También sabemos que ha acabado la temporada jugando de medio centro con Julián Rubio", explicaba Kibu, que aunque no se atrevía a dar datos concretos de su fichaje, barruntaba cifras: "Estamos haciendo contratos por tres temporadas, y las condiciones son buenas, pero no desorbitadas. Lo que ocurre es que se gana dinero por incentivos, como por ganar la Copa, cosa que hicimos la temporada pasada".

Abraham Paz ya sabía cuando volvía en coche desde Alicante que tenía poco tiempo para hacer las maletas antes de emprender el viaje hacia Varsovia. El portuense, cadista hasta la médula, se ha marchado del club amarillo con el peor de los sabores. La grandeza y la miseria del fútbol duermen en la misma cama, pero él seguro que no durmió bien la noche del domingo y se lleva en el alma una cuenta pendiente con el equipo de su vida, aunque sería injusto cargar en su maleta de viaje más peso del debido.

El futbolista portuense se va a una ciudad que es fiel reflejo de su situación. Destruida en su totalidad durante la II Guerra Mundial, como destruido acabó él la Liga, y reconstruida posteriormente. Paz ahora debe renacer, como el Cádiz. Porque la historia empieza en Segunda División B.

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