A Malata, un escenario casi inexpugnable

  • El Racing de Ferrol no ha perdido ningún partido, jugando como local, en el transcurso de la segunda vuelta

Dicen los clásicos del fútbol que una de las claves para firmar una buena temporada está en hacerse fuerte en casa. Y se lo ha tomado en serio el Racing de Ferrol en la segunda vuelta, donde no ha perdido ni un solo encuentro en A Malata. La última vez que sus aficionados le vieron hincar la rodilla fue allá por el mes de enero ante el Córdoba (0-1), cuando el conjunto blanquiverde era todavía un equipo fiable que aspiraba a acercarse a la zona alta de la tabla. Desde entonces, ha sumado tres triunfos y cuatro empates.

Cuentan los que ven al Racing jugar como local que la clave está en su ambición y en la seguridad que ofrece en el plano defensivo. Veiga, su entrenador, quiere que el balón sea suyo, pero hace hincapié en que su gente se repliegue con rapidez cuando es necesario y, sobre todo, que se defiendan correctamente las jugadas a balón parado. Quizá sea por eso que han perdido en sus visitas a tierras ferrolanas el Poli Ejido, el Elche y, atención, el Celta. Y se tuvieron que conformar con el empate el Albacete, el Sporting, el Hércules y el Málaga, que ha sido el último en acudir al reducido campo gallego.

Remontadas, goles en los últimos minutos… se ha podido comprobar en la segunda vuelta que el Racing es un equipo inasequible al desaliento y que juega de la misma forma contra los de abajo que contra los de arriba. Siempre con personalidad para imponer su ritmo y para aprovechar la velocidad y la verticalidad de Jonathan Pereira, su atacante más desequilibrante. También tiene protagonismo Álvaro Antón, un futbolista cedido por el Valladolid y que sonó para el Cádiz como moneda de cambio en la operación de Jonathan Sesma. Los dos delanteros que hacen de referencia son el francés Carlier y el ex cadista Cacique Medina, que sigue con la pólvora mojada, pero al que ensalza su entrenador por el trabajo sucio que realiza.

Así pues, se van a medir hoy el equipo que se muestra inexpugnable como local y el que ha necesitado casi toda la segunda vuelta para saber que lo que se siente ganando fuera. El Cádiz viene de ganar en Soria y quiere sacar su segundo triunfo foráneo consecutivo, pero no ganaba un partido fuera desde que lo lograra a mediados de enero en Sevilla. Ahora aspira a regresar con un botín de tres puntos, por más que las estadísticas no inviten al optimismo. Aunque, según dicen también los clásicos, todas las rachas terminan y, después de siete partidos sin perder, ya es hora de que el Racing muerda el polvo.

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