Humildad y mucha tristeza

  • "Quizá conmigo el Cádiz también habría descendido", comenta Lucas Lobos · El argentino dice que se le hizo "un nudo en la garganta" cuando supo que el penalti lanzado por Paz no había entrado

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Su nombre ha sonado con insistencia desde el pasado domingo. ¿Qué habría pasado si Lucas Lobos no hubiera sido vendido? ¿Ha sido determinante su marcha para que el equipo haya terminado descendiendo? Son preguntas sin respuesta, por más que algunos tengan muy claro que todo habría cambiado con él. Lobos pasó el domingo colgado del teléfono. Él, en Cancún. Su esposa, en Argentina, siguiendo el partido del Cádiz por internet y llamando al ex cadista para contarle cómo iban las cosas en el Rico Pérez. Una fortuna en la factura telefónica para, al final, vivir una decepción en primera persona.

"No me lo podía creer cuando mi mujer me dijo que habían pateado el penal al poste. Se me hizo un nudo en la garganta pensando en mis compañeros, que han estado peleando por evitar el descenso hasta el final. Es algo que no esperaba", comentaba ayer a este periódico desde Cancún, donde está concentrado con el Tigres en plena pretemporada.

En su voz se palpa la tristeza que siente desde la distancia. No da crédito a lo que ha terminado pasando porque después del partido ganado en Tarragona, en el que ya no participó, el Cádiz estaba a seis puntos del ascenso. Corrían finales de diciembre… "Cuando yo me fui, contando el partido contra el Nástic aunque ya no lo jugara, el equipo estaba muy cerca de arriba y con toda la segunda vuelta por delante. Yo seguía al equipo desde México y veía que iba tirando, pero en esta categoría cuando te pasas muchos partidos sin ganar, lo terminas pagando muy caro. En un primer momento pensaba que el equipo iba a ser capaz de meterse en la pelea por estar arriba, después pensé que la temporada se ponía complicada, pero que no pasaríamos apuros. Al final me conformaba con mantenernos como fuera, pero no se consiguió".

¿Cree Lobos que el equipo lo ha echado tanto en falta incluso para acabar bajando? ¿Ha sido su traspaso una de las claves para comprender el porqué del descenso? "No lo creo, de verdad. Nunca se va a saber, aunque puede ser que conmigo también hubiera bajado. Además, no sólo me fui yo, sino también alguien importante como Pavoni, que aunque no estaba jugando mucho este año, era un hombre que había sido decisivo en el último ascenso. Yo creo que el problema estuvo más en que ha habido jugadores importantes como Dani o Gastón Casas que perdieron la confianza porque no se apostó mucho por ellos, pero ahora es hablar por hablar", admite convencido el argentino.

Lobos telefoneó a Limia antes del partido de Alicante para desearle suerte y también conversó con Gustavo López. Ahora tiene previsto llamar a varios de sus ex compañeros para transmitirles su ánimo, aunque ha preferido dejar pasar unos días antes de ponerse en contacto con ellos: "Tengo que hablar de nuevo con Ale (Limia) a ver cómo está, y también llamaré a Andrés (Fleurquin) y Abraham. Quiero levantarles el ánimo porque la vida sigue y estoy seguro de que lo han dado todo para seguir en Segunda A. Aunque ya no haya solución, deben saber que estamos con ellos, que sabemos que lo están pasando mal".

Está a unas tres semanas de poder unirse al trabajo de sus compañeros después de haber sido intervenido de su rodilla derecha. Piensa ya en hacer una buena temporada con el Tigres, pero ni siquiera ahora se le quita de la cabeza la idea de volver al Cádiz: "Todos los días lo hablo con mi mujer. Volver a Cádiz para mí es un sueño y sé que volveré a vestir esa camiseta. Me he encariñado mucho con ese club y con esa ciudad y estoy seguro de que pronto volverán a Segunda A y que nos volveremos a encontrar. Desde acá mando mucho ánimo para todos y le pido a su afición que siga alentando al equipo como siempre".

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