Enrique deja la sesión antes del final con el tobillo izquierdo inflamado

  • El jugador se lleva la peor parte de un gran choque con Contreras y hoy será examinado

Una sesión de entrenamiento aparentemente normal acabó con un serio susto por el espectacular choque que protagonizaron ayer Contreras y Enrique, y que provocó que el extremeño se llevara la peor parte y tuviera que dejar el trabajo al tener el tobillo izquierdo inflamado. El jugador se mostró muy dolorido camino del vestuario y hoy será examinado por los recuperadores, 24 horas después del impacto.

Raúl Procopio decidió que el entrenamiento concluyera con un pequeño partidillo con las dimensiones del campo reducidas. En uno de los ataques un balón en profundidad para Enrique permitió que el extremo se plantara ante Contreras, quien en su afán por anticiparse al remate del compañero le alcanzó de manera fortuita en el tobillo izquierdo. Enrique se quedó tendido en el césped mostrando claros síntomas de dolor mientras Contreras trataba de disculparse y de interesarse por su estado. Tal fue el choque que Raúl Procopio detuvo la sesión por espacio de cinco minutos.

Tras ser examinado por el médico del club, Antonio Fernández Cubero, el jugador se retiró a los vestuarios ayudándose del galeno, ya que en un principio no podía apoyar la pierna izquierda. El primer examen médico no desvela ningún daño importante, si bien en estos casos es conveniente esperar a las primeras 24 horas para ver ya en frío si el golpe trae peores consecuencias. Enrique abandonó las instalaciones de El Rosal, cuando se disponía a subir a su vehículo, con una evidente cojera pero con un optimismo moderado a la espera de la sesión de hoy.

Del resto del entrenamiento de ayer, cabe apuntar que Gustavo López realizó un trabajo mucho más suave porque, como se suele decir, sigue entre algodones a la espera de llegar a tiempo al encuentro del próximo domingo. Una cita muy especial para el argentino, que tiene la oportunidad de volver al estadio en el que militó durante ocho temporadas.

Andrés Fleurquin también se reservó un poco y abandonó el entreno antes que lo hiciera el resto del grupo, aunque en su caso parece que es por simple precaución. Los que no se ejercitaron junto al plantel fueron Diego Rivas, que continúa con su largo proceso de recuperación, y Ramón de Quintana, que estuvo al margen realizando unos ejercicios al estar aquejado de algunas molestias. Los demás futbolistas entrenaron con normalidad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios