división de honor andaluza

Dispuesto a cerrar el círculo por la salvación

  • El Chiclana Industrial está en disposición de alejarse de la zona baja cinco meses después

Bolli, técnico industrialista. Bolli, técnico industrialista.

Bolli, técnico industrialista. / erasmo fenoy

Transcurridos más de dos tercios de temporada, el próximo fin de semana la División de Honor Andaluza regresa a la competición para afrontar la recta final del curso. Por delante quedan siete jornadas que serán clave para la certificar la presencia de los equipos en esta categoría la próxima campaña. Inmerso en pleno meollo se encuentra el Chiclana Industrial, abriendo la zona peligrosa de la tabla.

La posición es la misma o incluso de las mejores que ha obtenido el conjunto rojinegro desde que entró en descenso el 12 de noviembre (jornada 11) y del que solo ha salido en una ocasión, el pasado 11 de marzo (jornada 26). El círculo podría cerrarse el próximo domingo si los de El Fontanal lograran poner tierra de por medio otra vez con la parte baja de la clasificación, pues fue precisamente contra el rival que recibirá en casa cuando la derrota en tierras onubenses les hizo instalarse en la zona roja, en la que llevan desde entonces.

Aquel encuentro aún se recuerda más bien por cómo los de Bolli dejaron escapar tres puntos y una victoria que tenían prácticamente asegurada en solo seis minutos. El Industrial ganaba por 0-2 en un partido que tenía dominado desde el inicio, tanto en juego como en ocasiones, pero en un despiste de la defensa los locales recortaron distancias. Empataron en el noventa ante la caraja rojinegra y, sin saber por dónde les habían venido los dos goles, no supieron reaccionar a tiempo. Cuando se quisieron dar cuenta, el Isla Cristina culminó la remontada, a priori imposible, en el descuento.

Mucho ha llovido desde entonces, aunque los de Bolli se encuentren en la misma posición a la que cayeron aquel domingo de noviembre. En todo este tiempo el equipo ha seguido peleando cada partido de tú a tú, sin achantarse ante rivales superiores, y los frutos empezaron a vislumbrarse por fin a mediados de febrero. Volvieron a reencontrarse con el gol, que tanto se les había resistido en estos meses y, aunque siguen en descenso, la moral del vestuario es totalmente opuesta.

Las esperanzas de salvar la categoría cobran ahora más sentido que nunca porque por primera vez todo el mundo cree que de verdad es posible. Directiva, vestuario, cuerpo técnico y afición se han unido en un todo para llevar al Chiclana Industrial en volandas en la recta final de temporada para conseguir el objetivo de la permanencia.

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