Concentrado en el ascenso

  • El Málaga ya ha olvidado el susto de la temporada pasada y en el nuevo curso, tras un arranque espectacular, sólo ansía poner un broche de oro a su revolución

Subir o subir, ésa es la cuestión. El Málaga, tras reversionar al añito en el infierno que vivió el Atlético de Madrid y echar más leña al fuego con la dura realidad concursal y un frenazo de última hora a las puertas del descenso a Segunda División B, sólo tiene un objetivo para esta temporada. Se trata más de una necesidad que de una ilusión y lo cierto es que el arranque del curso ha permitido no pensar en otra cosa que en el retorno a Primera División. Siete victorias en siete partidos permitieron a los de la Costa del Sol convertirse en el rival a respetar, ninguneando a serios candidatos al ascenso como Tenerife, Celta, Real Sociedad, el propio Cádiz... la lista interminable.

Rozada la tragedia, se acaricia la comedia. El Málaga ha recuperado sus galones y olvidada la Copa en el vestuario y frustrado el aliciente de haber despedido el año 2007 como líder -honor que corresponde al Numancia- ya hay una nueva meta para el inicio de 2008: finalizar la primera vuelta con 42 puntitos. Muñiz podrá alinear en Cádiz a diez jugadores que no fueron titulares en El Sardinero. Incluso, al no tener lesionados, su once será el de gala si se exceptúa la baja de Carpintero, lesionado. Todo apunta a que le suplirá Apoño. Goitia, Jesús Gámez, Hélder Rosario -el único que repite-, Weligton, Rossato, Antonio Hidalgo, Paulo Jorge, Calleja, Baha y Salva -"la mejor delantera de Segunda División" para Muñiz- completarán el equipo titular que tratará de romper las estadísticas que dicen que el Cádiz le tiene cogida la medida a los boquerones: un rival siempre con sabor histórico desde aquella emocionante eliminatoria de ascenso a Primera División de 1991, inolvidable para ambos equipos.

sin balón

Habrá que ver cómo dispone a sus hombres sobre el campo Juan Ramón López Muñiz, pero es de esperar que el técnico asturiano no renuncie a su juego. Lo cierto es que la defensa es lo más flojo de un equipo que se ha renovado de lo lindo. El juego aéreo y los balones cruzados son grandes enemigos de los de la Costa del Sol. Elder y Weligton aportan mucho desde abajo, mucho.

con balón

Notable la ausencia de Carpintero, Antonio Hidalgo y Apoño, que ha llegado procedente del Marbella, son los hombres llamados a hacer circular el balón con personalidad. El primero lleva seis goles y da al esférico un trato exquisito, sobre todo en esos metros donde hay que marcar la diferencia. El segundo pone más el trabajo feo y ya ha demostrado que no es cojo. Junto a ellos, Calleja se presenta siempre como un futbolista solvente. Paulo Jorge está llamado a ser la figura del equipo, pero aún no ha brillado con demasiada luz. Baha puede jugar de media punta y arriba del todo, Salva estará en tierra marinera con la caña preparada.

lo mejor

La pegada. De hecho, el Málaga es el máximo realizador de la categoría, con 30 goles.

lo peor

La defensa tiene su talón de Aquiles a balón parado, ya sea desde los saques de esquina o en las faltas desde cualquier distancia. Los balones cruzados vuelven locos a los de Muñiz, y ésa debe ser la mejor arma del Cádiz de Calderón.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios