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Cerca del 'pelotazo' (0-0)

  • El equipo isleño realiza en Granada otro encuentro repleto de aspectos favorables que no se adjudica por su falta de puntería hasta en un penalti

Momento del fallo del penalti lanzado por Carri, que es celebrado por los jugadores del Granada B casi como una victoria. Momento del fallo del penalti lanzado por Carri, que es celebrado por los jugadores del Granada B casi como una victoria.

Momento del fallo del penalti lanzado por Carri, que es celebrado por los jugadores del Granada B casi como una victoria. / fotos: carlos gil

El conjunto granadinista no pudo corroborar su buen momento casero y no pasó del empate ante el San Fernando. Tras la derrota sufrida en Marbella, los nazaríes se enfrentaban a un conjunto isleño que buscaba alejarse aún más de la zona baja de tabla clasificatoria y que cuajó un partido incómodo para los rojiblancos, quienes no dispusieron de grandes oportunidades y que pudieron incluso marcharse de vacío si Carri hubiera acertado a transformar una pena máxima mediada la segunda parte.

Los locales no estuvieron finos en el primer tiempo pero mejoraron la cara tras el paso por la caseta. Los rojiblancos no estuvieron cómodos durante la primera mitad del partido y aunque tuvieron alguna ocasión tras el descanso fue su rival el que gozó de la más clara con un penalti marrado.

El equipo de Pérez Herrera se hace con un punto valioso en su pugna por estar lo más alejado posible de las últimas cinco posiciones del grupo IV, si bien ayer las sensaciones fueron agridulces recordando el penalti errado por Carri.

El balón echó a rodar en la ciudad deportiva rojiblanca con falta de ritmo y los primeros instantes del partido se caracterizaron por un juego lento y dominio alterno sin un claro dominador. Poco a poco ambas escuadras comenzaron a tratar de ensayar a puerta desde la distancia y el primero en intentarlo fue el conjunto isleño, que con un lanzamiento de Galindo tuvo la opción de abrir el marcador, sin embargo la bola se marchó cerca de la cruceta del arco defendido por Aarón.

Los nazaríes no mejoraban ni conseguían hilvanar acciones de ataque y los de La Isla aprovecharon la circunstancia para seguir probando a su oponente. Desde la lateral diestra llegó un centro preciso para Óscar Martín que el ariete remató con todo para enviar el esférico a la meta granadina. Sin embargo Aarón realizó una soberbia intervención para evitar lo que parecía el gol del San Fernando. Fue de hecho la única acción peligrosa de todo el primer acto, ya que las imprecisiones y el centrocampismo fueron lo más predominante en cuanto a juego. La única pero clarísima hasta el extremo de que el runrún entre los aficionados presentes en el recinto fue palpable al temer que el cuadro azulino fuera el que abriese la cuenta.

El Granada B no se sentía cómodo para jugar con verticalidad o probar algún lanzamiento entre los tres palos pero al menos consiguió frenar a un rival que si metió el miedo en el cuerpo a los locales en un par de intentonas. Dándose cuenta de que no era posible acercarse al área contraria, al menos el Granada B puso todo de su parte para provocar que el San Fernando fracasa en sus intentos, cada vez más descarados, por abrir la cuenta.

El paso por vestuarios parecía la única forma de enmendar un partido que estaba sin excesiva fluidez y carente de desborde en ambas áreas. Pero la tónica continuó siendo la misma. Ningún equipo dominaba ni se echaba el peso del juego a sus espaldas y la historia se repetía en los primeros compases de la reanudación.

Hubo que esperar hasta el cuarto de hora de la segunda mitad para ver una ocasión flagrante de gol y la primera por parte de los pupilos de Pedro Morilla. Un balón colgado al área sobre la posición de Pablo González, que no llegó a conectar con este dada la presión de la zaga por despejarlo, aunque el esférico cayó en los dominios de Nacho Buil, quien con un soberbio zapatazo mandó el balón muy cerca del poste.

En la posterior llegada al área nazarí por parte de los azulinos llegó una caída dentro de la misma que el trencilla decretó como penalti para el conjunto de José Pérez Herrera. Parecía la única forma de deshacer un empate que se antojaba como el único resultado posible. Sin embargo Carri cruzó demasiado el balón y dejó en nada la gran ocasión visitante de adelantarse en el marcador. El atacante del conjunto del Iberoamericano de Bahía Sur no daba crédito a su fallo sabedor de lo que hubiera significado tomar ventaja en el marcador.

José González, en la siguiente llegada con cierto peligro de los granadinistas, metió el balón en la frontal del área chica para que Héctor rematara y se encontrará en última instancia con la intervención de David Ramírez, que no tuvo dificultades para blocar la bola y abortar una de las pocas llegadas o remates entre los tres palos que tuvo el Granada B durante el encuentro. La tercera y última ocasión de gol que tuvo el cuadro granadino se dio a escasos minutos de cumplirse el tiempo reglamentario y corrió a cargo de nuevo de José González, que dio otro aire a los suyos tras saltar al terreno de juego, pero que en esta ocasión cruzaría en demasía el esférico tras una buena salida a la contra cuando el San Fernando buscaba con algo más de insistencia la meta nazarí para obtener el premio absoluto de los tres puntos.

El choque no dio para mucho más y finalmente ambas escuadras se repartieron puntos en un encuentro con pocas oportunidades pero lo suficientemente claras como para haberse decantado por uno u otro conjunto.

El San Fernando, como le viene pasando en diversas ocasiones a lo largo de la campaña, dejó su juego muy por encima del resultado pero al final lo que pesa y manda es la suma de puntos. Uno se antoja como un botín escaso para los méritos acumulados por los hombres de Pérez Herrera.

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