Fútbol l Fase de ascenso a Segunda División B

La Balona vuelve a vestirse de bronce

  • El empate frente al Mirandés, con goles de Fede, Carlos Guerra y Joseph, le basta para abandonar la Tercera División

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El término fútbol vuelve a escribirse en blanco y negro. Al menos para los linenses. Una Balona grande, inmensa, empató a tres con el Mirandés en Anduva, en un partido compulsivo, eléctrico. Los balonos hicieron buena la igualada a un tanto de hace una semana en el Municipal y con una de esas fiestas indescriptibles tanto en Burgos como en las calles de La Línea, regresó al fin a la Segunda división B.

La Balompédica completó lo que sin duda era una gesta en un partido inolvidable, jugado bajo un aguacero diluviano y en un ambiente de gran acontecimiento, que acabó con 15 minutos de angustia en los que David Pérez firmó varias paradas de lo que es, un portero de superior categoría. Y, todo hay que decirlo, en los que el árbitro ignoró una mano desde el suelo de Espínola convertido en improvisado portero a un metro del marco.

Durante la primera mitad la Balompédica fue superior. Como ya sucedió en el partido de ida, disfrutó de un puñado de ocasiones manifiestas de gol, pero de repente se vio por detrás en el marcador. El ex algecirista Iván Agustín rentabilizó una larga jugada y puso el miedo en el cuerpo.

Esa sensación sólo duró dos minutos. El meta Triviño cometió un error de principiante en un córner y Fede, como si pasase por allí por casualidad, marcó a puerta vacía.

El partido no volvía a empezar. La Balona empataba pero ya no estaba eliminada. Y el equipo de Baby le perdió el miedo a las hostilidades y pudo marcar por medio de Joseph, Coco, Miguélez y, sobre todo, Manrique.

La segunda mitad fue de esas que hay que ver una decena de veces para que el análisis sea medianamente coherente. Fue una batalla futbolística con todos sus ingredientes.

El equipo de casa salió en tromba en busca del gol que encarrilase la contienda. Pero a los seis minutos Joseph botó una falta y Carlos Guerra se elevó en medio de todos y puso el 1-2.

Con ventaja a la Balona le tocó sufrir. David Pérez abortó una clara ocasión en el 55', pero tres después no se entendió con Jonhy y entre ambos regalaron el empate a Pablo.

Y vuelta a empezar. Pero sólo un ratito porque en el 68' llegó el 2-3, obra del gibraltareño Joseph. Un vaselina perfecta.

La gente de La Línea se dio por vencedora. Pero era demasiado pronto. En el 75 Iván Moreno reestableció las tablas después de que el árbitro hubiese impedido por dos veces que Joseph, que estaba en la banda, regresase al campo.

Fue entonces cuando empezó un verdadero asedio que acabó con tres paradas de David Pérez y la Balona en Segunda B. Adiós Tercera. Y a ser posible, que sea hasta nunca.

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