fútbol tercera división

El Arcos se disfraza de líder

  • Primera derrota en casa de un Cádiz B bastante inferior a su adversario

Joselito, lateral izquierdo del Arcos y mejor jugador del partido, toca de espuela en pugna con Manu Vallejo. Joselito, lateral izquierdo del Arcos y mejor jugador del partido, toca de espuela en pugna con Manu Vallejo.

Joselito, lateral izquierdo del Arcos y mejor jugador del partido, toca de espuela en pugna con Manu Vallejo. / fito carreto

El casillero de derrotas en casa del líder continuaba inmaculado, pero ayer se estrenó con toda lógica porque en el derbi provincial con el Arcos, más desequilibrado en realidad de lo que parece indicar el mínimo 1-2 definitivo, el conjunto serrano le ganó la partida de cabo a rabo a un Cádiz B que no anduvo, ni de lejos, a su nivel habitual.

Los visitantes hicieron gala de una circulación de balón digna de categoría superior que, unida a su correcto posicionamiento sobre el terreno de juego, aturdió a unos adversarios que intentaban desordenada e infructuosamente cortar las triangulaciones de los blanquillos. Para colmo de desdichas para los desacertados pupilos de Mere, David Narváez mostró por dos veces una clase suprema a la hora de rematar.

Quienes no asistieron al choque pensarán probablemente que resultó decisiva la expulsión de Duarte rozando la media hora, debida a una entrada con fuerza más que excesiva a Antonio Sánchez, pero es innegable que por aquel entonces los pupilos de Mariano Suárez ya estaban mandando con enorme claridad y se atistaba como más que posible la culminación de la remontada. Todo ello a pesar de que el conjunto entrenado por Mere había logrado lo que sueñan todos los aficionados, adelantarse pronto. Lo hizo gracias a un robo de balón de Juampe que culminó el propio mediapunta batiendo al guardameta Borja.

Los arcenses se hicieron con las riendas y Juan Gómez cabeceó al larguero al cuarto de hora, poco antes de que un sutil y ajustado remate del bigoleador del día restableciera la igualada. Ya con uno menos, Juampe retrasó unos metros su posición para ayudar a Javi Pérez, cargadísimo de trabajo en el centro del campo.

A la vuelta de vestuarios entró el debutante Javi Navarro, pero en sus botas tampoco se halló la solución y el Arcos regresó como se había ido a la caseta, asumiendo el control de las acciones. No tardó mucho en tomar la delantera pues una pifia de Moi permitió a David Narváez enganchar desde cerca un chutazo tan potente como preciso.

Un amago de reacción a base de garra, con disparo deficiente de Javi Navarro y un barullo en el área visitante en el que el esférico llegó a tocar un poste, se quedaron en meras anécdotas. A falta de un cuarto de hora, el equipo de la Sierra metió el miedo con sendos tiros de Manzano y Joselito -el lateral izquierdo fue el mejor de los protagonistas- pero no entró ninguno de los dos. A partir de ahí, el Arcos se dedicó a mover la bola ante la desesperación de un rival negado como nunca hasta ahora.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios