Uno de cada cuatro chiclaneros que intentan dejar de fumar lo consigue

  • Un centenar de fumadores ha participado en las terapias de grupo que ofrecen las dos unidades de deshabituación tabáquica de la ciudad en el último año

Una de cada cuatro personas que intentan dejar de fumar con ayuda de una terapia lo consigue. Así lo reflejan los datos ofrecidos por las dos unidades de deshabituación tabáquica que operan en la localidad y que han hecho balance con motivo del Día Mundial sin tabaco, que se celebra hoy. En total, son 111 los chiclaneros y chiclaneras que han acudido a las terapias de grupo que se organizan en los centros de salud de El Lugar y Padre Salado, en La Banda, con el objetivo de abandonar el tabaquismo. De ellas, un 25%, es decir, 28 personas, continúan absteniéndose un año después de comenzar el tratamiento.

El responsable de la unidad de deshabituación del centro de salud de El Lugar, José Luis Aragón Panés, ha valorado muy positivamente estos datos y ha insistido en la necesidad de "dejar de fumar lo antes posible, cuanto más joven mejor, porque el organismo se recupera mucho más rápidamente y los efectos beneficiosos se perciben de forma inmediata".

Por ello, ha resaltado la importancia de esta efeméride, que en esta edición esta dirigida a los más jóvenes, y que se perfila como una ocasión ideal para dar a conocer los efectos nocivos del tabaquismo y las numerosísimas ventajas de dejar de fumar. "Ayuda a evitar la mayor parte de las enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de mortalidad en estos momentos", ha apuntado Aragón Panés.

Ahora bien, para dejarlo, según los profesionales responsables de estas unidades en el municipio, "es imprescindible tener una motivación muy clara y ser consciente de que requerirá un esfuerzo y una fuerza de voluntad muy notable". Y la mayor parte de las personas que se inscriben en la terapia lo hacen de forma voluntaria, siendo los motivos más usuales para dejar de fumar la salud en general, el respeto al prójimo, sobre todo a la familia y, también, motivos económicos. Unas motivaciones que son la base fundamental para que estas personas consigan sus objetivos.

No obstante, cuentan con la ayuda inestimable de los terapeutas que, con mucho humor y paciencia, intentan fortalecer estas razones y aumentarlas con otras muchas. La terapia, que dura alrededor de dos meses y se extiende por siete sesiones, trabaja de forma gradual en la reducción de los cigarros diarios para, una vez llegado el momento adecuado, dejar el tabaco definitivamente. "Tenemos la labor de animar a la gente, dándoles las claves psicológicas y conductuales necesarias para que puedan superar su adicción", ha explicado Aragón Panés.

Una experiencia que apunta a que dejar el tabaco, aunque complicado, es posible para cualquier persona que se lo proponga. Y para dar el empujoncito definitivo para que los fumadores lo intenten, en la jornada de ayer se colocaron mesas informativas en distintos puntos de la localidad, se repartieron folletos informativos y se intercambiaron piezas de frutas y caramelos por cigarros.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios