Ruiz-Sillero exige a Verdier y Castañeda que paguen de su sueldo una indemnización

  • Emsisa tuvo que abonar 6.000 euros a un trabajador por ser contratado en fraude de ley

Comentarios 7

La vicepresidenta de Emsisa y edil popular Teresa Ruiz-Sillero salió ayer al paso de la polémica suscitada en torno a los despidos que se han producido en los últimos meses en la empresa municipal y sobre los que preguntó en la sesión plenaria de ayer el PSOE. En su balance general, Ruiz-Sillero argumentó que hasta la fecha se han producido cuatro despidos y dos resoluciones de contrato, haciendo responsable de uno de ellos, de forma directa, a las socialistas Cándida Verdier y María Jesús Castañeda, a las que exigió que "paguen los 6.000 euros de su bolsillo que se abonaron como indemnización a uno de los empleados como consecuencia de la realización de un contrato irregular".

En cuanto a los despidos, Ruiz-Sillero explicó que dos de ellos fueron consensuados y los otros dos, por cese como cargos de confianza. Los cuatro despedidos cuentan ya con nuevo puesto de trabajo.

El primero al que hizo referencia fue el de Gonzalo Milleras, gerente de Emsisa, con el que se alcanzó un acuerdo el pasado mes de diciembre y del que la edil ya ofreció detalles el día de su cese.

En cuanto al despido del director de Radio Chiclana, Antonio Verdugo, reincorporado a su puesto de funcionario, la edil explicó que "estaba como cargo de confianza del PSOE y por eso se despidió".

En lo que respecta al director del Hotel Escuela Fuentemar, Antonio Ramos, la edil destacó que "tenía contrato indefinido, algo impensable en un cargo como este, más aún si el propio afectado se identifica con la filosofía del PSOE".

En este sentido, Ruiz-Sillero denunció que "el PSOE lo contrató de forma indefinida, sin curriculum alguno, a tiempo total y recibiendo una subvención por ser parado mayor de 45 años, cuando en realidad él había solicitado anteriormente la baja de otra empresa".

"Aún así, Antonio Ramos fue indemnizado con 24.000 euros, conforme a lo estipulado y después de que firmara un finiquito en el que se especificaba que su despido estaba motivado por bajo rendimiento. Lo aceptó y lo firmó", recuerda la vicepresidenta de Emsisa.

Sobre este aspecto, Ruiz-Sillero acusó al PSOE de haber llevado el Hotel Escuela Fuentemar a una situación "casi insostenible", denunciando, entre otros aspectos, "la hipoteca que hizo de 240.000 euros para sanear Emsisa y no para rehabilitar el hotel, que según los propios empleados estaba subsistiendo con lo mínimo".

El cuarto y último despido, que también fue consensuado, corresponde al director de Recursos Humanos, "con el que se llegó a un acuerdo en un minuto y al que se indemnizó con 72.000 euros".

Por lo que respecta a resoluciones de contrato, una fue la del conserje, "que ha encontrado un puesto de trabajo mejor", según Ruiz-Sillero, y la de un trabajador que fue contratado como monitor informático por el anterior equipo de gobierno y que estaba ejerciendo como funcionario de forma irregular. El despido ha costado a Emsisa 6.000 euros, una cantidad que Ruiz-Sillero exige a Verdier y Castañeda que "la paguen de su bolsillo porque Emsisa fue condenada por la justicia por haber hecho un contrato en fraude de ley. Hemos intentado todas las soluciones posibles para evitar su despido, pero ha sido imposible".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios