Una sesión para disfrutar como niños

  • La gracia de los muñecos de Guimerá, la magia de los duendes coloraos o la parodia cuartetera de Heidi y compañía protagonizan una noche sin desperdicio

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Ambiente de final para una segunda noche de semifinales que reúne a un buen puñado de claros aspirantes a estar en la última función del viernes. Una noche para disfrutar como niños y que evoca recuerdos de la infancia, de los clicks de Playmóbil de Guimerá y Morera a la particular historia de Heidi que nos traen Piulestán y Aguilera. 

El Selu, los duendes, los Majaras, Tino... los argumentos para no perder detalle de esta sesión eran casi interminables. El ambiente corresponde a la intensidad de la función e incluso aparecieron los primeros disfraces en el patio de butacas. Miguel Ángel, con entradas para el mismo sitio -primera fila del patio de butacas- y para todas las funciones de cuartos y semifinales, se coló en pijama, bata y con un ushanka -un gorro militar ruso, para más señas- en la cabeza. Y es que después de tantos días aquí, el Falla ya es como su casa. 

La primera parte tuvo de todo, con brillo especial de duendes y un cuarteto se ganó al Falla con su mejor pase en lo que va de Concurso. La historia de Heidi y Pedro caló muy hondo en un público que disfrutó con cada uno de sus golpes y que ya les espera en la cita del próximo viernes.

Heidi, para siempre ya Joselito, acabó "muy contento" y se queda con el hecho de que la gente "haya pasado un rato divertido y agradable". No quiere adelantarse y deja para el jurado su posible pase a la final, aunque sabe que han ido superándose pase tras pase. "Hemos ido a más", señala, aunque tambien ve "un nivel muy parejo" en la modalidad y señala las semifinales como "el momento en el que se despega la cabeza de la cola". 

Tras el descanso, que se reanudó al ritmo que marcó el coro de Julio Pardo, el Falla vibró con Los hinchapelotas de Vera Luque y degustó las coplas repletas de contenido de los ciudadanos Zero de Tino Tovar. La frescura de la chirigota de Sevilla, que se enfrentó a un público ya demasiado frío, puso punto y final a una noche que estuvo a la altura de lo esperado. 

El susto por la indisposición de uno de los miembros del jurado, que obligó a retrasar ligeramente el inicio de la actuación de 'Viva La Pepi', fue la única nota negativa en una mágica noche de coplas. 

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