Tinta china

La máxima expresión de Cádiz

Anda el mundo preocupado por sus cosas, sin dormir, con ojera, sobresaltao. Cádiz no se acuesta, a partir de mañana se cuenta y se canta sus cosas, en asombrosa exhibición de creatividad que antes, en la final de las coplas y del fútbol, se premia. En pocos rincones del mundo se premia ahora la libre expresión. A lo mejor Cádiz no se entera, o a lo peor el mundo no se ha explicao. En la calle nos vamos a enterar de lo que siente la gente, luego del rito del Falla, la máxima expresión de Cádiz.

“Ya verá tú pa aparcá”. El fin del mundo, según el Selu. El juicio final, según el Vera. Picotazos de pasión carnavalera a cargo del Sheriff. Y así hasta el infinito semifinal, la última semifinal dejó letras imborrables, golpes de categoría, una muestra de lo que piensan los autores de Carnaval. “Relájate un poquito, Zapatero, que va a acabá con el invento”.

Noticias del mundo. La crisis. El hambre en el cubo de la basura, ecos colaterales del ruinazo global,“España iba de maravilla”, cantan los Majaras en ilustrativo pasodoble. Y al rato, bajan al sur, “Andalucía, lo nuestro no tiene cura”. Nombran presidentes, uno tras otro. “Y en Cádiz, los de siempre”. La dignidad, en oferta. Las voces subrayan los versos en rojo. Pedro, comparsa. Vera, chirigota. Noticias de sociedad. Delincuencia juvenil, padres culpables de darlo todo menos cariño, legisladores de la infracultura de tele y botellón. A propósito, elocuente tango argentino al demonio del alcohol. “Ponme otra copita”. Palizas y malos tratos. Un cabrón con una copa en la mano. El signo opuesto del hombre que tiende la mano al necesitado, sea de color oscuro o tenga los ojos claros, pero repudia esa parafernalia paradójica y perversa de palomas de guerra y misiles de paz, se tornan las voces “otan no, bases fuera”, sin mencionar el extinto cántico, y no alcanzan a entender cómo pueden otorgar un premio de la paz a un país que firma la guerra. Y la hace, y ejerce de tirano cuando se tercia. Política internacional.

Ya en casa, los falsos del Love, que riman con Gómez, piden que cambie el lema de la ciudad que sonríe, pues les duele ya la boca, pero no les duele boca de ironizar con el show business de andar por casa tan en boga durante el concurso de agrupaciones, los recursos actuales del mecanismo de la risa. Y lo clavan: “Ahora todos vienen cargaos de tiestos. ¿Pelota? Pues sacan una pelota. ¿Mojón? Pues sacan un mojón. ¿La prima? Sale una prima. Se han creído que el público es carajote, pa decir carajo haces ajín y te entiende tol mundo”. Un canto a la sencillez y a la falta de artificiosidad y a la naturalidad y al humor inteligente.

Esta noche, el fin del mundo, por interné, ya lo predijeron los profetas chirigoteros, llegó la cumbre de letristas y músicos de Cádiz. Antonio Martín, Julio Pardo, Pastrana, Migueles, Bienvenido, Rivas, Braza, Vera Luque, Selu García Cossío, Morera y Gago, y viceversa. Luego, en la calle, la máxima expresión de Cádiz cobrará vida, un milagro, cuando la gente se líe a cantarse sus cosas. Total, son cuatro días cotizables. Ya lo decía la profecía, el 2012 se acaba el mundo, lo que no han dicho es si será por la tarde o por la mañana, que los del Selu tienen que ir a por un papel. El fin del mundo y La Pepa, sensaciones atropellás, dos en uno. “Ya verá tú pa aparcá”.

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