Canelo y yo

De martes a viernes

Hace ya muchos años que me pido el lunes día libre o de asuntos propios junto con mi mujer y mis hijas para saborear el día que más me gusta del carnaval. Pero cuando las inclemencias del tiempo son como las del pasado lunes, a uno se le pone la cara más triste que servidor en el Body Factory. Menos mal que pude quitarme algunas penas con una de garbanzos con langostinos de La Perola que me supo a gloria mientras diluviaba en Cánovas del Castillo. Disfrazado y con media cara de primo por haberme venido en coche me preguntaba lo siguiente : ¿Y si llueve? ¿Damos por perdido el lunes? Creo que aunque el día se desluzca, algo habría que hacer, o bien habilitar las carpas, o bien regalar paraguas, o colocar un minitoldo en Correos y en Tavira. Pero algo habría que hacer para contentar a esa gente que me encontré el lunes que venía de Granada, Murcia, Ciudad Real, Barcelona,...y que veían hambrientos de copla y con algunos billetes en los bolsillos. Hablando con algunos de ellos, todos coincidían en sus comentarios en que les resultaba difícil de comprender la improvisación que podía haber frente a hechos tan normales en febrero como que llueva. Bueno, estas cosas pueden pasar también en muchas fiestas, pero creo que es bueno que las autoridades reflexionen sobre la posibilidad de aprovechar lo mejor posible el caudal de personas que vienen en beneficio de la ciudad, sin que ello signifique perder la esencia de la fiesta. Por lo menos, aunque no lo hagáis por las agrupaciones, hacedlo por los comerciantes y la hostelería de Cádiz. Lo del macrobotellón del sábado tiene difícil arreglo porque habría que poner 200.000 policías distribuidos por todo Cádiz y eso no hay administración pública que lo sostenga. Lo comprendo. Es un fenómeno común con los Sanfermines, la Feria, u otras fiestas que como la nuestra atraen a un montón de angangos cuyo líder espiritual en Vin Diesel. Lo del botellón es un tema que excede al carnaval. Es un hecho cultural que consiste en beber y de lo otro hasta que quede en evidencia que eres gilipollas. Qué de patosos. Dado que cantar el sábado por la noche en Cádiz es una putada para cualquier chirigota, y dado que ya me ha cansado de la Cabalgata desde hace tiempo, mi paraíso lo tengo claro. El edén, y que no lo den, consiste en venirme las noches del martes a viernes en San Agustín, San Francisco, los tablaos nuevos o el Pópulo con gente verdaderamente aficionada a las coplas y al cachondeo sano. Da gusto de verdad. Se puede entrar en los bares de gran categoría de Cádiz y escucharlas coplas tranquilos. Me gustan las callejeras, sobre todo las buenas, pero las malas también me gustan, sobre todo los romanceros más churretosos, auténticos románticos del carnaval. Cuidemos entre todos esas noches por que el sábado ya nos lo han quitado y será difícil de recuperar. Gracias Cádiz.

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