“La idea del material viene de unos posavasos de IKEA”

Carmen de Giles, con estudio en Sevilla, tiene seis premios al mejor vestuario en otros tantos festivales de teatro. Es una voz autorizada en el mundo del espectáculo, con varios trabajos para Salvador Tábora y creaciones para la cabalgata de la Expo 92, el Fórum de Barcelona y la Expo Zaragoza. A pesar de este destacado currículum, De Giles asegura que la Aguja de Oro lograda con ‘Las muchachas del congelao’ ha sido “lo que más ilusión me ha hecho desde hace mucho tiempo”. En su primera incursión en el mundo del Carnaval se ha alzado con el premio al mejor tipo. “Siempre me gustó mucho el Carnaval de Cádiz y para mí es un orgullo este premio. Cuando vino a buscarme El Canijo no me lo creía”, asegura la prestigiosa diseñadora. Ha colgado en su página web, bien visible, este logro carnavalesco como si se tratara del Oscar al mejor vestuario. Esto demuestra que la repercusión del Carnaval de Cádiz es muy importante.

La historia del tipo de la chirigota es muy curiosa. De Giles buscaba algo distinto, puesto que disfraces de princesas ha habido muchos y todos basados en costura como tal entendida. “Yo quería una princesas que fueran como las muñecas de goma que tenía mi hija de pequeña, pero no encontraba el material adecuado”, relata. IKEA le dio la idea. “Tomando una coca-cola en casa miré el posavasos y vi que el material era apropiado para los disfraces. Indagué y el material era espuma EVA. Luego encontré a unos fabricantes en la zona de Levante y tras varias pruebas buscando una dureza a la vez maleable, nos hicieron una espuma especialmente para el tipo”, cuenta Carmen de Giles.

La primera prueba se hizo con el traje de Blancanieves, con resultado positivo. Para completar el efecto Disney que querían dar recurrieron a grafiteros para pintar los disfraces, dándoles sombras y luces como si se tratara de auténticos dibujos animados. “El Canijo al principio no sabía qué queríamos hacer, pero me lo dejó todo en mis manos y al final ha salido muy bien. Ya le dije al Canijo, de broma, que íbamos a por la Aguja de Oro, pero nunca pensé que fuera a ocurrir de verdad”, comenta De Giles.

La costurera de ‘Las muchachas del congelao’ está segura de que tras el Carnaval habrá que hacer unos retoques a los disfraces “después de la paliza de una semana frenética”. Sobre todo, según De Giles, habrá que repintar algunos disfraces. Luego les quedará todo un año entero de viajes y actuaciones, por lo que la conservación de los trajes, una de las claves del éxito de la agrupación, será fundamental.

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