El bus blasfemo

La crisis

Comentarios 1

YA que se encuentra entre nosotros Tarsicio Bertone, Secretario de Estado del Vaticano, me asaltan algunas dudas que desde estas páginas quisiera trasladarle. Es público y notorio que el autobús blasfemo es un atentado a Dios y una agresión a los católicos, como ha dicho Rouco Varela. Pero como también los más piadosos han puesto publicidad en otros autobuses en los que se confirma la existencia de Dios, me inquieta lo siguiente, ¿un arrimategui gaditano puede ir en ese autobús? ¿se pueden poner rabos como se hace en otros autobuses o cae uno en pecado mortal? Porque digo yo que si esa costumbre resulta chunga en cualquier transporte público, en uno que lleva por bandera la existencia del Altísimo debe ser peor aún. Es importante que Monseñor Bertone nos aclare este asunto para ver cómo actúa un creyente en este autobús. Porque de los que hemos apostatado no hay que preocuparse. La Iglesia tiene que cuidar a su rebaño.

Dado lo mal que van las cosas y la situación de crisis es complicado que las agrupaciones no traten tan vital asunto. Es lo que los locutores llaman "letras valientes" que consiste en redundar con lo que los autores creen que piensa la gente. Yo pensaba que valiente era el que decía aquello que la gente no quiere oír o que va en contra de lo que piensa la mayoría. Así tenemos la fórmula para resolver la crisis del coro 'Cuando yo me pele', escrito por dos empresarios, por cierto. Según ellos hacen falta cojones. Yo pensaba que lo que hacía falta es inteligencia, pero este coro es muy suyo y hace una apelación a la testiculina, casi al estilo de aquel estribillo "con el violín, con el violón, a ver si entra uno con dos cojones y lo arregla tó". Según Pastrana es el coro del poder. Yo antes decía que era de derechas pero creo que la definición de Pastrana es más sutil. Los huevos de Tejero se convirtieron en un adorno que se ponían en la solapa la gente bien de Madrid en apoyo al golpista. Con dos cojones. Del mismo estilo es la solución que nos propone la chirigota de Manolo Santander, incluido un duro alegato contra el gobierno. Es posible que tenga razón, pero es curioso que lo diga Manolo Santander. Como dice Lorenzo Silva "para tener la boca grande hay que tener el culo limpio". Santander es uno de los 1.500 privilegiados de Delphi que goza de unas ayudas y compromisos que no tienen los otros 150 mil parados de la provincia de Cádiz o los más de tres millones que hay en España. Por cierto, gran comentario en Onda Cádiz sobre la chirigota 'Huele a Ropero': "Se parecen a Miguel Villanueva".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios