Duodécima sesión de preliminares

Pelotazo desde las alturas

  • La chirigota de Yuyu y Sánchez Reyes levanta al Gran Teatro Falla con un gran repertorio repleto de genialidad · Exitoso regreso del coro de los niños y confirmación de 'Los robó de cocina'

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Sesión de altura la de este martes. La apertura del aeropuerto que montaron sobre las tablas el Yuyu y Sánchez Reyes no pudo tener una mejor acogida y los chirigoteros triunfaron con sus ocurrencias imposibles. Air con el carair, carair, carair... fue la estrella de una sesión en la que también despuntaron el coro de los niños en su regreso a las tablas y la chirigota Los robó de cocina, que se confirmó como una de las agrupaciones con más futuro de la modalidad.

Viaje en el tiempo para recibir al coro de los niños, de vuelta tras un año de descanso. El coro del futuro confirmó los mejores presagios y demostró en una animada actuación con buenas pinceladas de humor e ironía que llega dispuesto a dar guerra en la modalidad. De enhorabuena el concurso con su regreso.

Tras ellos la agrupación debutante Mis dulces tentaciones, de Conil, con tipo de Willy Wonka, el de Charlie y la fábrica de chocolate. No lució demasiado, pero tuvo el respaldo de sus paisanos en el coliseo gaditano. La provincia volvía a estar representada con la chirigota de Trebujena Los mimosos, que evidenció una importante mejora respecto al pasado año. Aprovechando bien el tipo, tuvieron su fuerte en los cuplés y dejaron buenos detalles en su popurrí. Excesivamente estridentes estuvieron los comparsistas de Las batallitas del 'Tío Chusmeta', con un buen conjunto de voces que sin embargo no aprovecharon bien.

Tras los sevillanos le llegó el turno a la esperadísima chirigota del Yuyu y Sánchez Reyes 'Air con el carair, carair, carair', las compañías aéreas que tiene mi Cai, que fue a plantar su particular aeropuerto sobre las tablas del Falla. La presencia del Yuyu sobre las tablas siempre es sinónimo de espectáculo y en esta ocasión el chirigotero estuvo más que sembrao. Ejerciendo de comandante de la compañía aérea gaditana, consiguió arrancar la carcajada tanto con sus intervenciones megáfono en mano como con sus letras. Sólo puede calificarse de genial un pasodoble dedicado nada más y nada menos que a las pelusas del ombligo. Una cosa tremenda. Golpe tras golpe consiguieron levantar a todo el patio de butacas. Aún le quedan a esta aerolínea gaditana varios vuelos que tomar en el presente concurso.

Muchos espectadores permanecían aún en el ambigú cuando saltó a las tablas la comparsa mixta La hora de los sombras, bastante floja en afinación pero con un grupo muy joven y con margen de mejora. Tras ellos llegaron Los robó de cocina, una agrupación que se ha ganado un hueco entre las esperadas tras un par de años a gran nivel con Las ajogaillas y Los de la carpa. No defraudaron y dejaron un buen sabor de boca con un repertorio que fue de menos a más, aportando además el que puede convertirse en el gran estribillo del presente concurso. Grandes dosis de humor para este joven grupo con un gran presente y un inmejorable futuro en el concurso.

También vino a confirmar las buenas sensaciones dejadas el pasado año la comparsa algecireña El batallón de la orilla, que lució un gran conjunto de voces. Al parecer, muchos pensaron que la función había concluído con ellos y sólo unos cuantos (entre ellos el alcalde isleño, Manuel María de Bernardo, que no se pierde ninguna actuación de sus paisanos) resistieron para ver a la chirigota isleña ¡Qué corra el aire!, bastante discreta y que se encargó de cerrar una función que tuvo grandes momentos de brillantez.

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