Desde mi batea

Momentos mágicos

SON las doce de la mañana del primer domingo de carrusel de coros… Camino solo desde mi casa hacia el lugar donde hemos quedado los del coro… Estoy nervioso, ¡y mira que son años haciendo esto! Sé que me voy a encontrar con los aficionados que año tras año esperan al coro con verdadero entusiasmo, ávidos por escuchar nuestros tangos, cuplés y repetir con nosotros nuestro estribillo. Esa gente que nos espera aguantando empujones en la Plaza de Vargas Ponce y más tarde en El Cañón, los buenos aficionados gaditanos, esos que sólo disfrutan con los tangos, que no entienden de reglamentos ni de jurados y que tampoco quieren entender. Esos que sólo entienden que lo bueno es bueno cuando al oírlo se les ponen los vellos en pie.

Ya son las cuatro de la tarde y la sonrisa me llena toda la cara… No hay mayor recompensa para el que canta, que sentir el cariño, el aplauso y que coreen parte de tu repertorio, o de aquella señora que en la calle de Columela pide un tango, y la ves emocionarse al escucharlo, o el encuentro con cualquier chirigota oficial o callejera para marcarnos un "mano a mano".

Se ha hecho de noche, ¿Es domingo o ya es lunes de Carnaval? ¡Que más da! por arte de Birli Birloque llegamos al Merodio, no sé si es verdad, pero nos dicen que somos los únicos que ya vamos por allí en batea. Nos encontramos con el "El maravilloso mundo de Cadilandia"… Copla va, copla viene, allí estamos los dos coros rodeados de buenos aficionados, ¡Qué momento más imborrable!

Estamos rotos, pensando en irnos, cuando nos para un aficionado en la esquina de la Cruz Verde… Cantadme un tango, nos pide, uno nada más que no tenemos ni voz, le contestamos… Cantando ese tango, llega más gente y terminamos sacando voces de donde no las hay para contentar a esos gaditanos, ofreciéndoles prácticamente todo nuestro repertorio.

Afortunadamente aún no hemos terminado, nos quedan más tangos y cuplés por cantar, hoy a los buenos aficionados de Loreto y San Fernando, mañana el carrusel desde el Mentidero a la calle Nueva, pasando por Plaza de Mina y encontrarnos a última hora de la tarde en el Palillero con los amigos del Coro de Francisco Martínez Mora, este año 'La Musigadité' donde juntos cantaremos nuestros respectivos repertorios finalizando ambos coros cantando Los duros antiguos para dar por concluido el carnaval por este año, pero todavía nos queda el disfrute del carnaval chiquito y por supuesto espero que en esos días volvamos a encontrarnos y aunque caiga una tormenta no se apuren, estaremos en la calle, aguantando con paciencia a que pase el nubarrón, porque al que escucha con atención, a ese le damos el alma, porque no hay más recompensa ni mejor premio que los aplausos que da mi pueblo.

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