El Falla muere en la Caleta

  • Los guerreros de Antonio Martín emocionan en una primera noche de cuartos que resultó por debajo de lo esperado

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“Con el ímpetu del viento estos caballeros irrumpen del sentimiento de los gaditanos rompiéndose el alma”. Dicho y hecho. Los guerreros de Antonio Martín emocionaron al Falla con un repertorio pleno de fuerza y sentimiento para convertirse en las grandes estrellas de una primera jornada de cuartos que resultó decepcionante. El coro de los niños y Los pre-paraos, por debajo de lo ofrecido en preliminares, fueron lo más destacado de la jornada junto a los caballeros de Martín.

Comienzo engañoso a cargo de uno de los grandes de su modalidad. El coro de los niños mejoró sus letras y se postula como firme candidato a semifinales con un gran repertorio que tuvo su cenit en dos grandes tangos al absurdo miedo a que el concurso se marche a Sevilla y a la situación actual del país a través de símiles literarios, muy logrado.

Paso atrás con las siguientes agrupaciones en saltar a las tablas, dejando una sensación que ni se arrima a lo que se debe vivir en cuartos. No respondió la chirigota onubense Así somos yo (los esquisofrénicos), aún más floja que en su primer pase, cumplió sin más la comparsa mixta de Juan Fernández, con menos fuerza, y hubo incluso tiempo para el bochorno con el Cuarteto Milenio. Ofrecieron un repertorio demasiado pobre para cuartos y para más inri se encontraron con un público mucho más exigente que en rondas anteriores. Normal.

Un poco por debajo de lo mostrado en preliminares también estuvo la chirigota ¡¡¡Cuidao que voy!!!, que mantuvo, eso sí, el nivel en interpretación. Y para seguir en la línea depresiva de este comienzo de cuartos llegó la comparsa de Pepe Mata, con un pasodoble a la copla del Vaporcito de Paco Alba como lo mejor de su repertorio.

Reanudó la función el coro de Puerto Real La Pesadilla, en la línea de lo mostrado en su primer pase, y tras ellos llegó la chirigota Autoescuela 'Echa el freno Madaleno', que sin llegar a decepcionar no alcanzó las buenas sensaciones mostradas el día del debut. Salto de calidad, y esto ya sí que sabe a cuartos e incluso a más, con la comparsa de Antonio Martín. Los guerreros de la piera reonda de la Caleta volvieron a bordar su repertorio y aportaron dos nuevos pasodobles de altura, especialmente un segundo que sirvió de homenaje a Chano Lobato y rematado de la manera en la que le hubiera gustado al cantaor, por bulerías. Transmiten mucho sobre las tablas.

Sin tiempo para reponerse de las emociones fuertes que hicieron sentir los caballeros de Martín les llegó el turno a Los pre-paraos, la gran revelación de las preliminares. Volvieron a lograr que el público pasara un rato divertido, pero el nivel de sus letras decayó respecto a su primer pase y siguen sin ofrecer otra cosa que no sea acerca de ellos mismos. Sea como sea, su gracia en la interpretación les valió para conquistar al teatro una vez más y lo más normal es que tengan una nueva oportunidad de agradar en semifinales.

De concluir se encargó la buena comparsa chiclanera Los rompecorazones, que contestó con acierto a una letra planteada en preliminares por La rebelión de los necios y agradó con un gran conjunto de voces. El orden de actuación les jugó una mala pasada y muy pocos se quedaron para disfrutar sus coplas. Con ellos concluyó una primera jornada de cuartos muy por debajo de lo esperado en cuanto a calidad y con los guerreros de Antonio Martín como grandes triunfadores de la noche.

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