Concha Rodríguez, una nieta sevillana del Tío de la Tiza

  • La descendiente de Antonio Rodríguez Martínez, de 86 años, que reside por temporadas en Sevilla y en Málaga, habla del autor del tango 'Los duros antiguos', considerado el padre del Carnaval de Cádiz

Una y media de la tarde del viernes 6 de febrero, barrio del Cristo del Humilladero de Málaga. En una vivienda de la calle Manuel Nogales se escucha la letra del tango 'Con el sombrero en la mano...', del coro 'Los anticuarios' (1905), de Antonio Rodríguez Martín, 'El Tío de la Tiza', (Cádiz, 1861) en la voz de su nieta Concha Rodríguez Martín, sevillana, de 86 años, que en el domicilio de su hija Antoñita recibe a Diario del Carnaval y a Javier Osuna, autor de su revisión biográfica.

Asiste también a la entrevista el biznieto del autor, José Luis Sánchez Rodríguez, hijo de Concha, residente en Prado del Rey, y tres tataranietos, José Luis, Sergio y Antonio Muñoz Sánchez, hijos de Antoñita y de su esposo José Luis Muñoz.

Concha Rodríguez es hija de Francisco de Asís Rodríguez García (Cádiz, 1893), uno de los cuatro hijos que el Tío de la Tiza tuvo con Rafaela García Puya (Grazalema, 1857) y que se fue a vivir con él a Sevilla cuando contaba 11 años.

Concha no conoció a su abuelo, pero su padre siempre lo tuvo presente. Recuerda que vivían en el Cerro del Águila, en una casa que él construyó y que compartía con otros dos hermanos, Rafael e Isabel.

El 14 de agosto de 1912, el Tío de la Tiza fallece mientras tomaba café en el bar 'Plata', en la Campana, y Francisco, con 19 años, ya huérfano de madre, tiene que apañárselas para sobrevivir. Más adelante logra casarse y mantiene la afición musical de su padre.

"Cantaba siempre saetas al Cristo de San Benito", recuerda Concha, que añade que "Juan, un vecino del Cerro del Águila, que alquilaba novelas y publicaciones de la época, que había conocido a Antonio Rodríguez, le cantaba coplas de sus coros".

A modo de ejemplo entona la letra del tango 'Para curar a España', del coro 'Los médicos modernistas' (1902), gesticulando a la vez con las manos.

Concha recuerda que, cada noche, a la luz de una lámpara de aceite, leía a su madre que no sabía aquellas novelas, lo que la aficionó a la lectura, costumbre que todavía mantiene.

De aquellos años cita que también conoció a su tío Rafael (Cádiz, 1897-1969), casado con la gaditana María Teresa Torreira Hurtado, que era camarero y que fue varias veces a Sevilla.

Igualmente cita que en algunas ocasiones, junto con su esposo, Emilio Sánchez, se desplazó a Cádiz, y una vez con su padre cuando tuvieron ocasión de conocer la placa en recuerdo a su abuelo situada en la plaza viñera que lleva su nombre. "Mi padre se emocionó y me dijo que pensaba que merecía algo más".

Después de aludir a los carnavales que conoció en Sevilla cuando se celebraba en Ciudad Jardín, dijo que ahora los vive por televisión y que siempre que lo hace recuerda que es la nieta del Tío de la Tiza.

Javier Osuna le hizo entrega de su revisión biográfica de El Tío de la Tiza, editada por Cajasol en 2007 dentro de la colección 'Así canta nuestra tierra en Carnaval'.

Igualmente le adelantó el proyecto de la Asociación de Intérpretes y Ejecutantes del Carnaval de Cádiz (Asin-e), que preside José Antonio Valdivia, de organizar para el año 2012 un congreso monográfico sobre Antonio Rodríguez Martínez El Tío de la Tiza, al cumplirse el centenario de su muerte.

Asimismo, con ocasión de la efemérides se quiere colocar una placa conmemorativa en la casa donde nació, en la finca número 7 de la calle Rosario Cepeda, el 24 de diciembre de 1861, en el seno del matrimonio formado por el gaditano Antonio Rodríguez Domínguez y Ramona Martínez Argual, del Grau (Valencia).

Concha mostró su disposición a estar presente en el citado congreso sobre su abuelo, al que dijo que se sumarían también sus hijos, sus 12 nietos y sus 8 biznietos, pero precisó que "me gustaría ir a Cádiz antes", lo que le prometió llevar a la práctica su hijos José Luis.

Sus bisnietos José Luis, Sergio y Antonio, así como las esposas de los dos primeros, Alicia Santana y Estefanía Muñoz, presentes en la reunión, mostraron su interés por sumarse al viaje para conocer al Carnaval de Cádiz, del que se confesaron fieles seguidores a través de Canal Sur, citando como pruebas nombre tanto de autores como de sus agrupaciones.

Los minutos pasan, es casi la hora del almuerzo, Concha sigue hablando sobre todo lo que su padre le contó de su abuelo, si bien confesó que hay muchos aspectos de su vida y de su obra que desconoce, entre ellas el destino de sus letras y partituras, que al parecer fueron arrojadas a un pozo cuando estalló la Guerra Civil.

Precisamente la vida de Francisco Rodríguez García era la menos conocida de sus cuatro hijos. Se sabía que en alguna ocasión estuvo en Cádiz con su esposa y que visitó a su hermano Rafael, pero nada se sabía sobre la fecha de su muerte, en 1967, a los 74 años de edad.

Precisamente la publicación de la revisión biográfica del Tío de la Tiza ha sido el punto de partida para localizar a su nieta, después de que su hijo José Luis supiera de la misma y se pusiese en contacto con este periódicos para localizar a su autor, Javier Osuna.

Ahora le corresponde a él ampliar aquel extenso y documentado trabajo, que sirvió especialmente para confirmar que había nacido en Cádiz y no en Conil, como se creía en base a otros trabajos sobre su vida .

Mientras, su nieta, concha Rodríguez, sigue guardando en su memoria sus tangos, que empezó a componer en 1885 y prolongó hasta 1911 con 'Los boticarios'.

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