"Esto sí que es Carnaval"

  • El barrio de La Viña se une al Mentidero y sus tangos lucen al sol por primera vez

Estupenda jornada la del Sábado de Piñata. La lluvia se retiró a tiempo, permitiendo que fueran las coplas las que inundaran las calles del centro a partir de la una del mediodía.

El carrusel de coros de La Viña abandonó su carácter nocturno y lució como nunca bajo un apetecible sol. "Esto sí que es carnaval", celebró mirando a su alrededor Galo, uno de los propietarios de la peña La Palma y en cuya barra no paraban de servirse platos de paella, de garbanzos con langostino o de tortillitas de camarones. "Es estupendo el ambiente que hay, nada que ver con el del botellón que se origina por las noches en este barrio durante la semana de Carnaval. Las personas que han venido ahora a La Viña es porque tienen ganas de disfrutar del carnaval escuchando coplas. Sólo hay que mirarlas...", comentó el joven señalando hacia el cercano grupo de personas que rodeaba la batea del coro 'Los ilegales', en la misma calle La Palma.

Una calle donde se degustaban coplas y platos a partes iguales, algo que destacaron y agradecieron varios hosteleros de la zona. "Lo estamos notando. Nada que ver con las ventas que se hacen de noche... Esto sí que es Carnaval y lo otro es botellón", incidieron Galo y su socio Jesús. Una reflexión similar ofrecieron tras la barra del bar La Dorada: "Esta mañana pensábamos que la lluvia nos iba a aguar la fiesta hoy, pero afortunadamente no ha sido así y está funcionando bien la cosa, mejor que por las noches".

Almorzando en esa barra, un aficionado también aplaudió el cambio. "A esta hora hay menos botellones y menos borracheras. Ayer viernes vine por la noche y me tuve que ir porque no se podía escuchar nada con tanto botellón. Ahora da gusto estar aquí... Yo estoy encantado", sonrió Nacho Mate.

Pasadas las tres de la tarde, en esta concurrida calle La Palma los coros se hacían hueco entre la gente, las barras de los bares y los puestos de erizos y ostiones. 'La viña en guerra', 'En la ciudad de Cádiz', y 'Los ilegales' hacían las delicias del público, formado principalmente por familias.

Los jóvenes coristas de 'Los ilegales' animaban a todos los presentes a moverse con su estribillo. "¡Señores, hay que cantar y agacharse!", decían desde la batea. Uno de sus componentes, Manuel, estaba encantado con el carrusel de mañana en la Viña: "Nosotros, nos pongan donde nos pongan, vamos a disfrutar, pero es verdad que los aficionados responden mejor por el día". Y agregó: "A esta hora la gente viene más a escuchar que a beber, y creo que están pasándolo bien con nosotros".

Quien también valoró de forma positiva el cambio fue Antonio Rivas, coautor del coro 'La trattoría', junto a Julio Pardo. El corista comparaba la iniciativa del carrusel mañanero de la Viña con la batalla de coplas que se celebró el primer sábado de Carnaval junto al Mercado Central. "Con estas iniciativas conseguimos que haya Carnaval para todos los públicos. Hemos vencido el horario peligroso del botellón y vemos un ambiente familiar, de padres, abuelos y nietos", apuntaba Rivas junto a su batea, mientras su coro empezaba a cantar en la calle Cristo de la Misericordia. A unos metros, en Pericón de Cádiz, 'Los sudamericanos', de Nandi Migueles, entonaban los primeros cuplés del día ante numeroso público, que cantó y bailó el movido estribillo de la colorida formación.

Además de las bateas mencionadas, también desfilaron por las calles del castizo barrio las de 'La fábrica de humo', 'La fiesta', "Sé que samuráis de mi katana', 'Los afortunados', 'La banda' y 'Los rojos'.

En cambio, pocas chirigotas callejeras y romanceros se dejaron ver y escuchar al mediodía por el barrio viñero. Varias escogieron la plaza Las Flores y sus inmediaciones para ofrecer las primeras coplas de una jornada que se vislumbraba larga con la colaboración, claro está, del entregado Lorenzo.

Y por séptimo año consecutivo, el barrio del Mentidero celebró por todo lo alto su carrusel de coros que, edición tras edición, ha logrado consolidarse en el programa oficial de actos de la gran fiesta gaditana. El buen tiempo que dejó el mediodía, tras una mañana emberrenchinada, se conmemoró en la señera plaza de la ciudad donde multitud de aficionados se arremolinaban en torno al desfile de bateas bien para escuchar, bien para tomar alguna vianda de la nutrida gama de establecimientos que rodean el recoleto rincón gaditano.

Padres con chiquillos y jóvenes, tanto locales como foráneos, se citaron, principalmente, en el Mentidero y la plaza Fragela, para escuchar los repertorios de coros como 'La niña bonita', 'Cádiz oculto', 'Las muchachas dergadita', 'Que Dios nos coja confesás', 'Tira juanillo por el patinillo', 'Los picaos', la formación juvenil, primer premio del Concurso en su modalidad, 'La murga de Puerta Tierra, 'Los afortunados', 'Los palmeros', 'Sanlúcar' y 'Los mercaderes'. Eso sí, muchos aficionados prefirieron escuchar los tangos de los coros en calles colindantes, como Hércules, que ofrecían un ambiente un poco más íntimo y algo más retirado del bullicio de las dos plazas. Aun así, tanto en el meollo del carrusel como en las vías colindantes se respiraba un buen ambiente creado por un público respetuoso con ganas de coplas.

Además de las plazas de Fragela y el Mentidero, la estela del ambiente carnavalero propio del carrusel se extendía hasta la plaza de San Antonio. Así, los gaditanos y visitantes recorrían las calles que unen estos tres puntos donde se dejaron ver algunas agrupaciones callejeras que desplegaron sus repertorios durante el mediodía y la tarde de ayer para un agradecido público. Así, la chirigota 'Zaire de mi tierra' hizo sus pases en los alrededores de San Antonio, al igual que 'Los chicharrones. Una chirigota con grasa', que después partieron para cantar hasta que las gargantas aguantaron por el Mentidero.

'Los chulitos de la guapa', la chirigota callejera del carnavalero Manolín Gálvez, actuó poco antes de las cinco de la tarde por la zona, exactamente, en la calle Veedor donde también debutaba en Cádiz la murga de Badajoz de Los Murallitas, una formación que participa en el Carnaval de su tierra desde hace 16 años y que ayer dio el salto a Cádiz invitados por la Casa de Extremadura en Cádiz y de la mano de la comparsa de 'Cambalada'.

Así, tras su actuación en la plaza Argüelles en el acto de Migas Extremeñas, los carnavaleros, que este año se llaman 'Los que no levantan cabeza', decidieron cantar también por el barrio del Mentidero, donde encontraron la aceptación y los aplausos del público, que celebró su tipo de chavales enganchados al móvil.

Ayer enganchaba el Carnaval.

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