Barbatos FX: Unas gordas de carnes granadinas

  • La empresa de efectos especiales granadina ha firmado este año los cuerpos por El Selu en el Carnaval de Cádiz.

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Este año el Carnaval de Cádiz ha estado marcado por el problema de obesidad de unas mujeres: las orondas bañistas de El Selu, uno de los disfraces con más éxito y desde luego de los más comentados que se recuerdan en los últimos años. “Ha tenido muchísima repercusión. Ha sido muy mediático y estos días mucha gente ha contactado con nosotros para darnos la enhorabuena”, cuentan los jóvenes del equipo de Barbatos F. X., responsables de las carnes de las lustrosas marujas.  El equipo lo componen el granadino Víctor Alcalá y el gaditano Eduardo Pérez, dos licenciados en Bellas Artes en la Universidad de Granada especializados en el mundo de la escultura y reconocen que “ha sido una suerte entrar en el mundo del Carnaval de Cádiz con El Selu”. “Aunque también ha habido gente que no le ha gustado, porque no es el típico traje de Carvanal. Nos contaron que llevaban muchos años con esta idea pero no sabían como hacerlo”, explica Pérez, quien detalla que el contacto surgió porque vieron su trabajo en internet y que el resultado es fruto de un proceso muy complejo, de 4 meses, en el que se han tenido que adaptar unos trajes hechos normalmente con materiales del mundo del cine a la situación del Carnaval. “En este caso se tienen más horas puestos y también tienen que salir a la calle”, explica el joven.

No ha sido sencillo porque el trabajo de estos artistas suele ir por otros derroteros. Barbatos FX es un estudio de efectos especiales de maquillaje y réplicas asentado en Granada. Después de estar durante años trabajando como freelance por diversos puntos y estudios de todo el país, decidieron crear Barbatos FX ante la falta de profesionalización del sector en Andalucía.

“Desde nuestra creación en 2012 hemos trabajado para todo tipo de proyectos audiovisuales y escénicos como cortometrajes, publicidad, videoclips, videoarte y teatro”, explican.

Entre los trabajos que muchos espectadores todavía guardarán en su retina está el último Frankenstein de la compañía granadina La butaca vacía, un musical que se estrenó en Madrid en el Teatro Nuevo Apolo. Aunque su “proyecto más ambicioso” es la colaboración que vienen desarrollando desde hace dos años con la compañía granadina Etcétera, en especial para su montaje El alma del pueblo, aunque han realizado títeres para otras obras y cuentan con un taller conjunto en El Parque de las Ciencias. 

Precisamente el diseño de criaturas y su pasión por la escultura monstruosa fue lo que unió a estos dos artistas cuando coincidieron como estudiantes en la Universidad de Granada. “Vimos que teníamos la misma estética hiperrealista”, comenta Alcalá.

Eduardo Pérez empezó a hacer el doctorado sobre lo monstruoso en la escultura, pero finalmente se marchó a Bilbao y comenzó a hacer prácticas con la famosa y ya cerrada Quimera F.X. “Queríamos vivir de la escultura pero como no era muy viable pensamos que la salida era enfocarnos por el mundo del espectáculo”, aclara Pérez. “Cuando volví y abrimos Barbatos F. X. el sector estaba en el peor momento, pero ahora estamos notando cierta mejoría”, cuenta Pérez. 

Aunque ahora su especialidad son los efectos especiales relacionados con las diversas ramas del espectáculo, cuentan con una larga trayectoria escultórica que siguen desarrollando en Barbatos FX con cualquier proyecto que requiera de procesos de modelado, moldes y reproducciones como la reproducción de series limitadas de figuras o toys para coleccionistas.

“Lo que más nos gustan son los efectos especiales para cine pero los materiales son caros y aquí hay muy poca industria”, declara Alcalá. Tanto él cómo su  socio coinciden en que éxitos como el de La isla mínima están abriendo el campo al cine de género en la comunidad pero llaman  la atención de que se trata de coproducciones con  televisiones o grupos de comunicación madrileños y que buena parte del trabajo especializado del sector se queda allí. “Aquí en Andalucía siempre se ha hecho mucho cine social que tradicionalmente prescindía de efectos especiales”, cuenta su compañero, quien señala la cantidad de cintas que cuentan con mucha labor de su campo y no son ni terror ni género fantástico, “como Mar adentro, Camino o Mortadelo y Filemón”.

Porque ellos firman desde las armas que se utilizan en las películas de época, los cadáveres que se encuentran en las de asesinos en serie o las heridas en las de acción, por poner unos cuantos ejemplos de su disciplina, sin la cual  el teatro y sobre todo el cine no podrían estimular de igual modo la imaginación –y este año el carnaval no hubiese arrancado tantas carcajadas–.

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