Medio siglo de comparsas

Antonio Martínez Ares globaliza la modalidad

  • Homenaje. La última década del pasado siglo es la de la expansión de las comparsas más allá de la provincia. Antonio Martínez Ares revoluciona el Carnaval y su obra cala en toda Andalucía

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La década de los 90 del pasado siglo vive un fenómeno fundamental para entender y concebir la situación actual que tiene la comparsa. La modalidad se globaliza. Supera la frontera provincial y se extiende por toda Andalucía. Incluso más lejos. Y todo, de la mano de uno de los grandes de la historia del Carnaval, Antonio Martínez Ares, que pronto en este decenio cuaja su estilo propio e inicia un proceso de revolución en las comparsas que abarca toda la década.

Son también los años de los duelos entre Antonio Martín y Martínez Ares; del regreso a la primerísima línea de Joaquín Quiñones; de la irrupción de Tino Tovar con Jesús Bienvenido como director; de nuevos escarceos de Pedro Romero con la gloria...

Los 90 comienzan como acabaron los 80, con Antonio Martín mandando. Su 'Encajebolillos' es una de sus grandísimas comparsas. El ya mítico grupo superó en el concurso a una comparsa que trajo a una nueva hornada de aficionados . 'Calabazas', de Antonio Martínez Ares, es el enganche a los fiesta de muchos jóvenes.

El tercer premio fue para 'Anónimo gaditano', de Joaquín Quiñones con el grupo de 'Nuestra Andalucía'. El cuarto premio fue, precisamente para el autor de aquella mítica comparsa, Pedro Romero, y su 'Con sal y pimienta'.

Quiñones cambia de grupo el Carnaval siguiente y se convierte aún en más candidato fijo a los premios. En 1992 logra el primer premio con 'Suspiros de Cai'. El autor gana diez años después de que lo hiciera por primera vez con 'Dioses del Olimpo'. Martín se lleva ese Concurso el segundo con sus 'Trotamúsicos', un tipo con el que coincidió con el de Martínez Ares, 'Do re mi fa soleando', que consiguió el cuarto premio.

El tercer puesto fue para una de esas comparsas que sin ganar marca a una generación de aficionados, como ocurriera en los 80 con 'Soldaditos', por ejemplo. Y del músico de ésta, José Luis Bustelo, es 'Oye mi canto', que llevaba letra de José Manuel Pérez.

1993 es uno de los grandes puntos de inflexión en la historia de las comparsas. Martínez Ares, 'El niño', logra por fin el primer premio. Es el año de 'Los miserables' y el pasodoble al Papa ("Ha dicho el Santo Padre que el aborto es de asesinos..."). La letra le costó al autor ser expulsado de la cofradía del Nazareno, donde era cargador del paso del Cristo.

'Los miserables' ganó, según los puntos, por la mínima a una comparsa que iba en la dirección opuesta a la evolución que introducía Martínez Ares. La sencillez de 'El bache', con letra de Luis Ripoll, y música de Paco Rosado enamoró a un buen número de aficionados. Es de esas comparsas que probablemente hubiese ganado de haber salido otro año. El tercer premio es para 'El titiritero', de Martín, y el cuarto 'La tuna del loco', de Enrique Villegas.

Al año siguiente repitió Martínez Ares. 'La ventolera', con una grandísima tanda de pasodobles, se hizo con el primer premio, por delante de 'Güenagente', de Pedro Romero y con una deliciosa música de José Manuel Prada. 'Las verdades del barquero', de Martín, tercero y 'Noches de Falla', de Quiñones, cuarto.

Precisamente fue Quiñones el que se cruzó en el camino de Ares para impedirle completar un trienio de éxito. 'Los charrúas' y su pasodoble del bombero ("Lucía un sol primaveral...") logran el primer premio en 1995 por delante de 'El brujo', que pese al segundo puesto es de las agrupaciones más recordadas de 'El niño'. Tercer premio es para 'Los principiantes', de Martín, y el cuarto para 'Taller de melodías', de los hermanos Alcántara Pedemonte.

En 1996 recupera el cetro Martínez Ares. Antes, una polémica en su grupo con la marcha de su contralto, Juan José Arauz, 'El chupa'. Ares y su mano derecha Ángel Subiela ganan con 'La trinchera' y 'El viejo refranero', con autoría de José Manuel Prada y 'El chupa', son segundo premio. Tercer premio fue Martín con 'Los quijotes del sur' y cuarto Antonio Busto con 'Grumetes gaditanos'. Este año es el debut de Tino Tovar en adultos, con 'Los callejeros'.

1997 da el pregón de Antonio Martín, y lo celebra con una gran comparsa que se lleva el primer premio, 'Los buscavidas'. El pregón permite uno de los momentos más emocionantes de la década, la letra que 'El vapor' de Martínez Ares, a la postre segundo premio, le dedica a Martín ("Escúchame 'Buscavidas', vengo con bandera blanca..."). Tino Tovar logra su primer premio, siendo tercero con 'La botica' y Quiñones es cuarto con 'Dando leña'.

En 1998 se vive una final mágica. Tino Tovar y su 'El cielo de Cádiz' habían cuajado un gran concurso. Pero Martínez Ares y sus 'Los piratas' ponen el Falla bocabajo con sus pasodobles de la Final ("Con permiso buenas tardes..." y "Carnecita de Gallina...") y se hacen con el 1. Martín es es tercero con 'Patiovecino' y Quiñones cuarto con 'El baratillo'.

Al año siguiente llega otro hito histórico. Es el año en el que El Puerto, la segunda localidad más comparsista, se lleva su primer primer premio desde que se unificó el concurso. Y, paradójicamente, no fue su comparsa de referencia, 'Los majaras'. El jurado presidido por el hoy presidente de la Asociación de Autores, Miguel Villanueva, le dio el primer premio a una comparsa que formó un 'tangai' en cada pase. Los gitanos de El Puerto entran en la historia con 'La parra bomba', con letra de Luis Galán y música de Ramón de los Ríos, que logra el primer premio, por delante de la comparsa de Joaquín Quiñones, 'El circo'. Martínez Ares es relegado al tercer premio con 'Los templarios' y Tino Tovar es cuarto con 'Los musiquitas'; en un año en el que Martín descansó del concurso, aunque sacó la comparsa 'Los contrabandistas'.

Al año siguiente llega el estreno como ganador de Tovar. Sus 'Los del año catapum', con un hermosísimo pasodoble, se hace con el primer premio de aquel Concurso por delante de 'El tronío de cai', de los gitanos de El Puerto con autoría de Pepe Mata. El tercer premio lo logró 'A sotavento', de Manuel Piniella y Nono Lobón; y el cuarto 'Marinero en tierra', de 'Los majaras' con letra de Galán.

Pero el fin de la década es también el final de una etapa. Es el año de los cajonazos a Ares y Quiñones. El segundo con 'La batucada'; el primero con 'La milagrosa'. Fue el principio del fin del matrimonio carnavalesco entre Martínez Ares y Subiela, que se rompió poco después.

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