"No sé si volveré. Ahora estoy algo desencantada con el Concurso""La experiencia me resultó divertida, pero ahora me daría mucho pudor""Fue bonito salir con mi padre en el coro. Eso se queda para el recuerdo""El Carnava

Hay quienes empiezan su carrera carnavalesca y no se jubilan nunca, ni siquiera tras obtener el Antifaz de oro. Hay quienes intercalan años de Falla con años de descanso. Y hay quienes, tras debutar en el Concurso Oficial de Agrupaciones, cuelgan el tipo. Una y no más, santo Tomás. En esta página, cuatro personas que pasaron por el certamen y no han vuelto a repetir cuentan su experiencia y las razones por las que 'dimitieron'.

l inma llorens clemente

cuarteto 'Una locura según las escrituras' (2007)

Todo empezó con una apuesta. Un amigo que saca una chirigota callejera le comentó que no 'fichaba' a mujeres porque no estaba de acuerdo con su inclusión en las agrupaciones. Inma quiso demostrarle que las mujeres también pueden participar dignamente no sólo en la calle, sino también en el Falla, y tras esa conversación se juró a sí misma que al año siguiente iría al Teatro para actuar en la modalidad más difícil: el cuarteto. Tras esta "iniciativa feminista", como ella lo define, se puso en contacto con Fernando Casas Bati, y así comenzó a fraguarse en 2006 el cuarteto 'Una locura según las escrituras', que conquistó las semifinales en el Carnaval de 2007. "Para mí esa experiencia fue un brote feminista. Varias mujeres nos unimos para demostrar que también teníamos arte e ingenio para ir al Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas. En ese momento era todo un campo por explotar para la mujer, y nosotras nos atrevimos", comparte la cuartetera.

A la pregunta de si volvería a competir en el COAC, le sucede un prolongado silencio, que rompe con las siguientes palabras: "Nunca se puede decir de este agua no beberé, pero sí es cierto que estoy desencantada con el Concurso, porque ya no es como antes...". Argumenta su comentario: "Ahora hay crítica, pero es muy superficial, como que Teófila es fea. Falta reivindicación pura y dura en las coplas, y más aún ahora, en el momento que estamos. No hay una crítica social valiente sobre dónde estamos y hacia donde vamos. Estoy decepcionada con las coplas actuales... De momento no me planteo volver al Concurso". Se refiere al COAC, claro está, pues en los últimos tres años ha concursado en el Falla, en el certamen de romanceros. Y este año repetirá.

Llorens Clemente guarda un grato recuerdo de su paso por el coliseo con el cuarteto. "Estoy contenta, satisfecha con lo que logramos cuatro mujeres. La experiencia fue muy gratificante", se despide.

l juan manzorro

coro 'lázaros y truhanes' (1983)

El locutor de Canal Sur ya contaba con algo de experiencia cuando en 1983 concursó en el coliseo con el coro 'Lázaros y truhanes'. Previamente se había estrenado como corista en la categoría de juveniles, con los grupos 'Los concertistas' (81) e 'Historia de aquí' (82).

Han pasado ya casi 30 años, y el periodista recuerda que cuando ensayaba el repertorio de 'Lázaros y truhanes' estaba realizando el servicio militar, así que cada vez que tenía guardia faltaba al local de ensayo, la peña Macías Retes. "Entré en el coro por mediación de Jesús Landróguez. Éramos un grupo de amigos y nos lo pasábamos muy bien juntos", rememora. Sin embargo, no se lo pasó tan bien la noche en la que el secretario del jurado anunció los nombres de los conjuntos que pasaban a la Final y no nombró a la suya. "Fue un drama. Pero he de reconocer que no era un buen coro", ríe.

La decepción de no conquistar la Final no fue el detonante de que Manzorro nunca más volviera a prestar su voz a una agrupación carnavalesca, al menos eso es lo que cuenta: "No volví a salir porque al poco de terminar la mili empecé una relación con una novia muy exigente que apenas me dejaba tiempo libre, y ya me resultaba complicado ensayar". Aclara que esa novia absorbente era la radio, y también apunta que le gusta "mucho" el Carnaval.

Si volviera a repetir la experiencia, sería de nuevo en un coro, "porque para una chirigota soy un malage; para un cuarteto, un lastre; y para una comparsa no sirvo, canto muy mal. En un coro mi voz está más arropada".

Pero no cree Manzorro que vuelva a pisar las tablas luciendo tipo. "La experiencia me resultó muy divertida, pero ahora me daría mucho pudor. Además, ¿quién iba a querer ficharme?", sonríe el locutor.

l carlos zamora

coro 'los entendíos del racataplán' (2004)

¿Por qué el hijo de un consagrado corista, como es Quico Zamora, sólo ha actuado una vez en el Concurso Oficial de Agrupaciones de Carnaval? La respuesta la ofrece él mismo, Carlos Zamora, y antes de darla advierte que es bien sencilla: "Mi padre no me dejó salir en el coro hasta que no terminé de estudiar. Acabé los estudios y debuté con 'Los entendíos del racataplán', y poco tiempo después me salió trabajo fuera de Cádiz, por lo que ya no pude seguir en el grupo", comenta vía telefónica desde la localidad murciana de Yecla, donde reside y se gana la vida.

De la noche en la que se estrenó como corista en el Falla, en 2004, recuerda sobre todo "los nervios" que se apoderaron de él. "Yo creía que estaba preparado para cantar en el Teatro, pero cuando me vi allí...". De todas formas, recuerda que defendió dignamente el repertorio, "a pesar de lo mal que canto".

'Los entendíos del racataplán', con letra de Rafael Pastrana Lorenzo y música de Quico Zamora, obtuvo el cuarto premio, por lo que se puede decir que Carlos llegó y besó el santo, ya que en su primer y único año como corista alcanzó la Final. "Fue bonita la experiencia y fue bonito salir en un coro junto a mi padre. Eso se queda para el recuerdo".

l luis rivas

CORO 'LA JAIMA' (1991)

Del hijo de un consagrado corista pasamos al hermano de otro, Luis Rivas. Pero para hablar de su paso por el Falla hay que retroceder muchos más años, justamente 20. El año en el que el Gran Teatro Falla volvió a acoger el Concurso de Agrupaciones -tras una profunda remodelación- participó en el certamen el coro 'La Jaima'. Antonio Rivas fue uno de los autores de esta agrupación, y su hermano se animó a salir junto a su novia, hoy su mujer. Luis, que tenía entonces 22 años, disfrutó muchísimo con la experiencia, sobre todo con la que vivió en la calle, sobre la batea. "En el Teatro los nervios estaban a flor de piel. Sólo me escuchaba a mí mismo. Parecía que estaba cantando solo, y eso cohibe", recuerda.

Luis también conquistó la Gran Final en su primer y único año como participante del COAC y, al igual que Carlos Zamora, puede presumir de tener un cuarto premio.

A pesar de este buen comienzo de su carrera carnavalera, Rivas decidió plantarse. "Ir a los ensayos cuesta. Son muchas horas y todos los días... El Carnaval es muy sacrificado. Yo admiro a los carnavaleros por su tesón y perseverancia, pero también a sus familias por el aguante".

La intensa dedicación que requiere el poner a punto una agrupación para el Concurso es la principal razón por la que Rivas se plantó. Aunque reconoce que el gusanillo aún no ha desaparecido. "No he descartado volver al Falla, pero me cuesta mucho el esfuerzo que hay que hacer con los ensayos. Yo trabajo en Chiclana y estoy todo el día fuera de casa, sólo puedo ver a mis hijos por la noche... Si trabajara en Cádiz y pudiera al menos almorzar con ellos, quizás volvería", comparte.

Por el momento, este hermano de las cofradías de Servitas, Afligidos, La Palma y del Carmen se queda con su otra gran pasión, que ni que decir tiene que es el mundo cofrade.

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