El vestuario del equipo navarro hace una defensa absoluta de la labor de su técnico

Quique González, delantero del Osasuna, indicó ayer que "nada ni nadie" va a desestabilizar a la plantilla rojilla ya que, según apuntó, cuerpo técnico y jugadores son "uno". Todo un mensaje de apoyo a Diego Martínez.

Fue la forma de expresarse ayer en la conferencia de prensa al acabar el entrenamiento en las instalaciones de Tajonar, en la que aseveró que, en el momento actual de la temporada, pensar en el futuro del entrenador rojillo, Diego Martínez, "está fuera de lugar". "Creemos ciegamente en el entrenador y en el cuerpo técnico", sostuvo para agregar que tanto "la cantidad y calidad de trabajo" de los jugadores como de los técnicos en el día a día es "la adecuada".

Tras destacar que el Osasuna cuenta con el apoyo de su afición, reconoció que el último partido disputado contra el Sporting de Gijón en El Molinón, en el que los navarros perdieron por 2-0, "no fue un buen encuentro". "La mentalidad siempre es dar lo mejor, trabajamos y confiamos en el trabajo diario", remarcó para agregar que los jugadores quieren "volver a ser ese equipo sólido que ha estado doce partidos sin perder".

Quique abogó por la calma, tratando de alejarse de mensajes tremendistas. "No hay que dramatizar ni volverse locos. La plantilla es exigente en el trabajo y en hacer las cosas bien" y que se analiza cada partido, se gane o se pierda, con la "máxima ambición".

El ariete del conjunto navarro admitió también que el equipo acumulaba dos partidos consecutivos sin desplegar un buen juego, si bien afirmó que "está concienciado y con la cabeza totalmente positiva".

Sobre el próximo rival el sábado que viene, el Cádiz, lo definió como "un equipo fuerte que está luchando por el play-off", por lo que auguró un partido "muy igualado".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios