Cádiz-elche

El submarino sale a flote (2-1)

  • Zona privilegiada El Cádiz abandona los puestos de descenso tras imponerse con justicia a un Elche que frena en seco sus opciones de ascenso Clave Tristán reaparece para mostrar el camino del triunfo

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El fútbol siempre da una nueva oportunidad. Y ayer se la ofreció  a Diego Tristán. El sevillano, condenado a ser el cuarto delantero de la plantilla en las últimas semanas, salió desde el banquillo tras regresar a una lista de convocados de Víctor Espárrago para mostrar al Cádiz el camino de la victoria contra el Elche; una victoria que permite a los amarillos salir de los puestos de descenso y que frena en seco las opciones de ascenso de los ilicitanos.

Y si la del veterano Diego Tristán puede ser la penúltima oportunidad de su carrera, qué decir del joven Jaume Costa. El valenciano tiene un futuro prometedor por delante y ayer, supliendo las bajas del lesionado Raúl López y del sancionado Dani Cifuentes, demostró que puede ser el lateral izquierdo que necesita el equipo. Jaume completó un partido muy completo en defensa, pese a tener que bregar con dos de los extremos más peligrosos de la categoría -como son Juli y Trejo- y sus internadas por la banda llevaron más peligro que las pocas que dejó para el recuerdo López Silva, algo perdido de principio a fin, confirmado ya como una luz intermitente.

"Sí, sí, sí... lo vamos a conseguir". La gente se marchó anoche a su casa con la alegría que da el optimismo, aunque no sin dejar de prepararse para el sufrimiento que espera en esta recta final de Liga, con seis finales por delante todavía. El Cádiz, tras una primera parte disputada en la que maniató al Elche y en la que dispuso de hasta cinco ocasiones claras de gol que no vieron la luz, cuajó una segunda parte completa y mereció cerrar el encuentro con un resultado a su favor más abultado que el 2-1 final. Pero nada más lejos de la realidad. Su sino no es precisamente el de la paz y la escuadra de Pepe Bordalás, siempre bien posicionada aunque sin conectar con Jorge Molina -pichichi de la categoría con 18 dianas- se puso las pilas por segunda semana consecutiva cuando perdía por dos a goles a cero y metió el miedo en el cuerpo a la sufridora parroquia amarilla.

El técnico del conjunto ilicitano movió bien el banquillo y la entrada de Perera hizo estragos. El delantero vio cómo se le anulaba un tanto por fuera de juego y, sin rendirse, acabó acortando distancias en el marcador con un lanzamiento magistral de falta directa que acabó con el balón entrando elegantemente por la escuadra izquierda de la portería defendida por Dani Miguélez. Corría el minuto 89 y la emoción despertaba los nervios en el Ramón de Carranza, pero apenas había tiempo para más. La victoria se quedaba en casa y el Cádiz salía por fin de los puestos de descenso: tres meses después, tras 13 jornadas ininterrumpidas en la zona que lleva a las calles y plazas de Segunda División B.

Hasta ese injusto maquillaje sólo hubo un equipo sobre el terreno de juego. Y ese equipo vestía de amarillo. Víctor Espárrago, obligado por las bajas, alineó su enésimo once titular diferente. Con Dani Miguélez ya fijo en la portería -atento y rápido una jornada más- la novedad en la defensa la protagonizaba Jaume Costa. Mientras, la alternativa a la hora de atacar fue la de López Silva, que volvía a salir de inicio para paliar la ausencia de Carlos Caballero, protagonista el pasado jueves de un accidente de tráfico del que salió ileso pero que le ha dejado alguna que otra secuela. Más arriba, oliendo el gol, Jonathan Ramis repetía titularidad en detrimento otra vez de Toedtli, aquejado todavía de unos dolores en la espalda. El uruguayo, incordiando a los defensas y sin molestar a Willy Caballero, sólo disputó los primeros 45 minutos para dar paso a quien, a la postre, abriría el camino de la victoria: Diego Tristán.

Antes del descanso hubo alfombras rojas que llevaban al gol para Ogbeche -en dos ocasiones-, De la Cuesta, Enrique y Ramis. Pero no hubo premio. Y justo tras el descanso, con el cuarto delantero como revulsivo, la cosa cambiaría. Cambió la forma de tratar el balón y cambió la suerte. El sevillano habilitaba con maestría a Enrique para que el extremeño sumara una nueva asistencia que no desaprovecharía Ogbeche. Y, a los cinco minutos, mataba el partido de cabeza tras un saque de esquina botado por Abraham.

Matar era la vida, algo que Enrique, antes y después del gol de Tristán, no supo hacer. El máximo goleador del equipo amarillo no tuvo ayer puntería y falló en dos manos a manos con el portero del Elche, muy despierto entre los palos. En la primera ocasión, con su equipo ganando por la mínima, el extremeño tuvo tiempo y espacio para hacer lo que quisiera. Pero no hizo lo que quiso, que era marcar. El Cádiz se veía con los dos pies fuera de los puestos de descenso y se crecía en su fútbol, dejando en pañales a un candidato a subir a Primera. Abraham hacía una falta necesaria que le costaba su quinta amarilla, Fleurquin aguantaba hasta el final y Ormazábal regalaba a los aficionados una bella jugada individual que tiraron por la borda entre Ogbeche y Toedtli. El golazo de Perera ejercía de prólogo de lo que se esconde en las esquinas, pero el submarino amarillo daba su penúltimo paso y salía a flote. Próxima estación: Las Palmas.

Ficha técnica

2 - Cádiz: Dani; Cristian, De la Cuesta, Dani Fragoso, Jaume Costa, Fleurquin, Abraham (Ormazábal, m.69), Enrique, López Silva (Erice, m.75), Ogbeche y Jonathan Ramis (Diego Tristán, m.46)

1 - Elche: Willy; Martí Crespí (Ximo Navarro, m.58), Samuel, Tena, Ripa, Usero, Acciari, Wakaso (Saúl, m.57), Juli, Trejo (Perera, m.61) y Molina.

Goles: 1-0, M.50: Ogbeche. 2-0, M.54: Diego Tristán. 2-1, M.89: Perera.

Árbitro: Ontanaya López (Comité Castellano-Manchego). Amonestó a Martí Crespí (m.39), Trejo (m.42), Usero (m.45), Jaume Costa (m.47), Tena (m.55) y Abraham (m.58).

Incidencias: Partido disputado en el estadio Ramón de Carranza ante unos ocho mil espectadores. Terreno de juego en buen estado.

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