copa del rey. cádiz-osasuna

Un sorbo apetecible

  • El equipo amarillo, con la segunda unidad en acción, apuesta por superar la derrota de Oviedo con el pase a la siguiente ronda frente al cuadro navarro

Álex Fernández (i) y Abdullah apuntan a formar pareja en el centro del campo en el duelo copero ante el Osasuna. Álex Fernández (i) y Abdullah apuntan a formar pareja en el centro del campo en el duelo copero ante el Osasuna.

Álex Fernández (i) y Abdullah apuntan a formar pareja en el centro del campo en el duelo copero ante el Osasuna. / julio gonzález

Nada como la Copa del Rey para olvidar de inmediato el amargo trago de la primera derrota de la temporada, sufrida el pasado domingo frente al Real Oviedo en la quinta jornada de Liga. El Cádiz regresa al estadio Ramón de Carranza para medirse al Osasuna en la tercera ronda del conocido como torneo del k.o. (a partir de las nueve de la noche, ofrecido en directo por televisión a través de Vodafone, Orange y Bein Sport). La eliminatoria se resuelve a partido único a 90 minutos, 120 si se llega a la prórroga y, en caso de persistir el empate, en la tanda de penaltis que precisamente vio la luz en el Trofeo Carranza.

El conjunto amarillo tiene la fortuna de jugarse el pase a dieciseisavos de final sin moverse de su feudo, arropado por su afición. Los dos contendientes se ven las caras después de obtener su billete como anfitriones, en el caso del Cádiz tras superar (1-0) al Almería y en el de Osasuna después de tumbar (3-2) al Albacete en el tiempo añadido de 30 minutos.

Las apreturas del calendario y las obligaciones ligueras, prioritarias para uno y otro, propician movimientos en las alineaciones. Hay Liga antes y después de la Copa y el desgaste físico es un factor que preocupa tanto al preparador cadista, Álvaro Cervera, como al técnico de la escuadra navarra, Diego Martínez. Ambos coinciden en hacer rotaciones con la mente puesta en el campeonato doméstico de los fines de semana. Los hoy locales reciben el domingo al líder, el Numancia, y los pamploneses, que llegaron ayer a territorio gaditano, comparecen el sábado en el terreno del Reus, lo que les obliga a pasar por el incómodo trance de permanecer casi toda la semana fuera de casa.

El Cádiz afronta el partido con el inconveniente de las numerosas bajas causadas por problemas médicos de distinta índole, un hecho que limita el margen de elección del entrenador aunque en menor medida que en la reciente cita dirimida en Oviedo. Las ocho ausencias obligadas para el choque del Carlos Tartiere bajan a cuatro aunque pueden llegar a seis. Vuelven a quedarse fuera por lesión Sankaré, José Mari y Álvaro García y a ellos se une Brian Oliván con un fuerte golpe en una rodilla. Rubén Cruz y Alberto Perea se entrenan con normalidad pero su falta de ritmo de competición -aún no han debutado esta temporada- dificultan su presencia sobre el césped esta noche. Como mucho podrían estar en el banquillo.

Sí se han recuperado Lucas Bijker, Marcos Mauro y Dani Romera, ausentes en el último partido por problemas físicos. David Barral no arrastra molestias pero su concurso depende de si el míster le levanta el castigo tras el acto de indisciplina cometido por el delantero en suelo asturiano.

Las rotaciones dan paso al protagonismo de jugadores que no gozan de muchos minutos en el arranque de campaña, como Rubén Yáñez, Rober Correa, Álex Fernández, Moha Traoré... La novedad más destacada será el debut del oficial defensa central venezolano Mikel Villanueva, que aparecerá en una alineación que se parecerá poco o nada a la del próximo envite liguero contra el líder de Segunda A

La segunda unidad afronta hoy una nueva oportunidad de oro para demostrar que pueden tener un sitio en el equipo los fines de semana. Quieren ponérselo difícil al entrenador, que estará encantado si una de las bolas que entren en el bombo del próximo sorteo lleva el nombre del Cádiz.

La apuesta por lo no habituales no significa que el cuadro gaditano renuncie a la Copa. Es cuestión de sacar partido a los recursos humanos. Las rotaciones dieron resultado en el encuentro contra el Almería, cuando el conjunto amarillo ofreció un notable nivel con los menos habituales que le lleva hoy hasta aquí.

El objetivo es meter la cabeza en el siguiente cruce con una victoria que endulce el mal sabor de boca que dejó la derrota en el Principado. Si hay algo que no le gusta al Cádiz es perder. Su carácter competitivo garantiza intensidad, trabajo en bloque y ambición de triunfo con independencia de los once que salten al césped. Y no hay nada como una victoria delante de la afición. Cervera esperará al entrenamiento matutino de hoy para elaborar la lista de convocados.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios