Cádiz CF

Con 69, el éxtasis

  • Dos triunfos asegurarían el 'play-off' de forma matemática, aunque con un punto menos, 68, sólo perjudicarían empates con Osasuna o Numancia

Los jugadores agradecen a la afición el apoyo recibido al término del partido del pasado lunes contra el Zaragoza. Los jugadores agradecen a la afición el apoyo recibido al término del partido del pasado lunes contra el Zaragoza.

Los jugadores agradecen a la afición el apoyo recibido al término del partido del pasado lunes contra el Zaragoza. / fito carreto

A falta de tres jornadas para la conclusión de la competición liguera en Segunda División, el panorama empieza a aclararse significativamente por lo que se refiere a la zona noble. Echar un ojo a la tabla clasificatoria resulta revelador. El calendario que resta reafirma lo que se observa a simple vista. El Rayo Vallecano y el Huesca, primero y segundo con 73 y 72 puntos, respectivamente, ya suman lo suficiente para saber que matemáticamente, como mínimo, tienen asegurada su presencia en el play-off de ascenso, no en vano aventajan en 12 y 11 puntos al séptimo en estos momentos, el Valladolid.

Eso dicen los números, pero lo que no cuentan pero se deduce por sentido común es que difícilmente se les escapará dar el salto de categoría directamente. El Sporting, tercero con 68, ya es el único que también puede acceder a una de las dos primeras posiciones, aunque la distancia a estas alturas se antoja sideral. Es más, según los resultados que se produzcan, madrileños y aragoneses hasta podrían celebrar el ascenso a Primera el próximo fin de semana, si vencen en Alcorcón y Lugo, respectivamente, y los asturianos no cumplen su parte en Tenerife. Los posteriores compromisos de los vallecanos ante Lugo y Nástic, y de los oscenses con Nástic y Oviedo, pueden servir para certificar el objetivo o resultar intrascendentes para la lucha por subir, pero lo cierto es que la cosa pinta muy pero que muy bien para Rayo y Huesca.

De este modo, con las dos primeras plazas como una pugna cerrada entre tres candidatos, dos de los cuales cuentan con una ventaja sustancial, la pelea por el play-off se presenta con el suculento atractivo que supone que nada menos que seis escuadras opten a tres vacantes, toda vez que la cuarta parece evidente que será para el Sporting si finalmente no da caza a los dos primeros aprovechando sus duelos frente a Granada y Córdoba, además del antes citado de Tenerife, y que se produzca un improbable descalabro de Rayo y/o Huesca.

Así las cosas, el Cádiz, cuarto con 63 puntos; el Zaragoza, quinto con 62; el Numancia, sexto con 61; el Valladolid, séptimo con 61; el Osasuna, octavo con 60, y el Oviedo, noveno con 59, tienen a tiro acabar entre el cuarto y el sexto puesto. De hecho, todos dependen de sí mismos menos el cuadro ovetense, que se aferra a un calendario menos exigente que el de los otros (se mide a Sevilla Atlético, Cultural y Huesca, éste posiblemente ya ascendido) y a cruces entre rivales directos para fundamentar sus aspiraciones. Por detrás del grupo de elegidos, el Granada, que ya con 55 puntos aparece en un horizonte demasiado lejano como para soñar, por mucho que las matemáticas se empeñen en mantenerle con vida.

De los restantes cinco aspirantes, aparte el Oviedo, el Cádiz es sin duda el que mejor lo tiene por la sencilla razón de que ahora mismo suma más puntos, a la espera de lo que haga ante Barcelona B, Tenerife y Granada. Lo máximo a lo que puede llegar es a 72, aunque con 68 prácticamente tendría garantizado el play-off. Un triunfo y dos empates, da igual el orden en que se produzcan, casi asegurarían la clasificación de los amarillos, hagan lo que hagan sus adversarios directos, exceptuando algún supuesto muy concreto en el que saldrían perjudicados de empates a puntos en los que estén implicados Osasuna y/o Numancia. Esto no significa que con menos puntos no puedan meterse entre los seis primeros, sino que con esos 68, aunque los demás lleguen a su máximo de puntos posibles, los pupilos de Álvaro Cervera casi seguro ocuparían uno de los puestos de privilegio, en algunos de los casos gracias a que los empates a puntos con Oviedo y/o Zaragoza les benefician. Con uno más, 69, se acaban las cuentas. Con 69, el éxtasis. Ni hipotéticos empates a puntos ni nada de nada. Matemáticas en mano, con esa cifra el play-off es un hecho.

Teniendo en cuenta que en las próximas tres jornadas se disputan tres duelos directos entre aspirantes, el Numancia-Osasuna del próximo fin de semana, el Zaragoza-Valladolid de la 41ª jornada y el Valladolid-Osasuna de la despedida, las diferentes combinaciones considerando el máximo que puede alcanzar cada uno de los contendientes confirma los citados 68 puntos como la frontera que prácticamente asegurará al titular de la Tacita luchar por el ascenso a Primera.

De esta manera, si en el resto de encuentros de estas tres semanas siempre ganan los equipos que pugnan por estas plazas y en los citados enfrentamientos directos resultan vencedores Osasuna, Zaragoza y Valladolid, el Zaragoza llegaría a los 71, el Oviedo a los 68, Valladolid y Numancia se quedarían en 67 y Osasuna no superaría los 66.

Si los vencedores son Osasuna, Valladolid y Valladolid, los pucelanos acabarían con 70, Oviedo y Zaragoza con 68, Numancia con 67 y Osasuna con 66.

Si los vencedores son Numancia, Zaragoza y Valladolid, los maños llegarían a los 71 puntos, el Numancia a los 70, Oviedo a los 68, Valladolid a los 67 y Osasuna a los 63.

Si los vencedores son Numancia, Valladolid y Valladolid, pucelanos y Numancia igualarían a 70, zaragocistas y ovetenses a 68 y Osasuna se quedaría en 63.

Si los vencedores son Osasuna, Zaragoza y Osasuna, los maños acabarían con 71, los navarros con 69, el Oviedo con 68, el Numancia con 67 y el Valladolid con 64.

Si los vencedores son Osasuna, Valladolid y Osasuna, los pamplonicas terminarían con 69, Zaragoza y Oviedo con 68, y Valladolid y Numancia con 67.

Si los vencedores son Numancia, Zaragoza y Osasuna, el Zaragoza llegaría a los 71 puntos, el Numancia a los 70, el Oviedo a los 68, el Valladolid a los 67 y Osasuna a los 66.

Por último, si los vencedores son Numancia, Valladolid y Osasuna, el Numancia acabaría con 70, el Zaragoza y el Oviedo con 68, y el Valladolid y Osasuna con 67.

Lógicamente, en los tres enfrentamientos directos entre equipos que pugnan por el play-off también puede darse el empate, un marcador que favorece los intereses cadistas por cuanto ningún rival sumaría tres puntos.

Por todo lo expuesto, los 68 puntos se presentan como el siguiente objetivo, el segundo objetivo cadista de la campaña después de sellar la permanencia por segunda temporada consecutiva. Desde que Álvaro Cervera dijo que harían falta tres victorias se han conseguido tres empates y un triunfo. Según los números del técnico, con otra victoria debería bastar. Según las matemáticas, además de esa victoria aún haría falta otra más. Según la realidad del fútbol, lo normal es que incluso con 68 o menos pueda ser suficiente, porque a estas alturas no hay enemigo pequeño y ningún encuentro resulta fácil. Los equipos descendidos dan sorpresas, los que pelean por no bajar se dejan la vida, igual que los que aspiran a terminar arriba, y los que se hallan en tierra de nadie son peligrosos precisamente por actuar liberados de presión. Y todo ello sin entrar a cuestionar la tan rumoreada existencia de maletines cuando se encara la recta final de la competición.

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