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"Si con once ya era difícil, con diez más"

  • Álvaro Cervera da por bueno el punto conseguido y dice que si Barral hizo algo "la equivocación es suya"

Álvaro Cervera contempla un lance del partido desde el banquillo junto a su segundo, Roberto Perera. Álvaro Cervera contempla un lance del partido desde el banquillo junto a su segundo, Roberto Perera.

Álvaro Cervera contempla un lance del partido desde el banquillo junto a su segundo, Roberto Perera. / fito carreto

Como un punto es un punto, y más cuando se juega casi una hora con uno menos, el entrenador del Cádiz se mostró, digamos, satisfecho tras el choque ante el Numancia. El que ganaba el duelo de gallitos se ponía líder en solitario, pero ya fuera por el miedo a perder, o por el vértigo a las alturas, el caso es que a los dos técnicos sólo les faltó saltar de alegría cuando el árbitro pitó el final del encuentro. "Es un punto importante", dijo para empezar en su comparecencia ante los medios. Y tanto. Y más sin Barral, al que le mandó un recadito. "Si la jugada no es nada, la equivocación es del árbitro, pero si es algo, el que se equivoca es Barral". Y reconoció que la expulsión del isleño marcó el partido. "Ya se presumía muy complicado con los mismos jugadores en el campo, pero con uno menos aún se puso más difícil".El preparador cadista considera que su equipo tuvo la virtud de no precipitarse. "No caímos en el error de perder por querer ganar. Había que salir cuando podíamos, no cuando queríamos, porque eso hubiera provocado que les regaláramos el balón en zonas comprometidas. De esta forma tuvimos nuestras opciones".

En el descanso sustituyó a Romera por Carrillo y a Aitor García por Nico Hidalgo. Lo explicó de esta manera. "Con uno menos nosotros íbamos a mandar balones arriba, y quería a alguien con más centímetros para pelearlos. Con Nico buscaba más velocidad en las bandas. Eso era lo que había que hacer a mi entender".Al preguntarle por la dupla Barral-Romera reconoció que no termina de enamorarle. "Son buenos jugadores, pero cuando jugamos con un 4-2-4, con los dos extremos abiertos, y ellos dos arriba, hacemos menos daño. No acaba de salirnos, y eso que los dos son muy buenos delanteros".

Quizá por eso Cervera espera como agua de mayo la recuperación de Rubén Cruz y Alberto Perea, sus dos mediapuntas naturales. "A Rubén le cuesta llegar al gol, pero en esa zona tan complicada nos aguanta la pelota muy bien y hace que los extremos reciban en situaciones ventajosas".

Cuestionado sobre la frialdad de la afición en la primera parte por las divisiones políticas dijo que no se había percatado, "pero de lo que sí me he dado cuenta en la segunda mitad es de la forma en que ha apretado; tanto que he comentado en el banquillo que como marcáramos se caía el estadio". Al final no hubo posibilidad de que el cadismo estallara. Pero, un punto es un punto.

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