Hasta 2012 no soplarán las velas

  • Los pequeños nacidos durante la jornada de ayer en el Hospital Universitario Puerta del Mar, como la ciudad, tendrán que esperar cuatro años para poder celebrar sus correspondientes aniversarios

9

Sin ningún lugar a dudas, el 29 de febrero es el día más especial del año, entre otras cosas porque no se da todos los años. La referencia anual de los bisiestos son los Juegos Olímpicos, así que para saber si usted nació en bisiesto sólo tiene que ver si hubo competición en su año. Por ejemplo, los del 36 en Berlín, los del 64 en Tokio o los del 80 en Moscú. Este verano se disputan en Pekín y, los niños que nacieron ayer, no podrán, en puridad, celebrar su primer aniversario hasta 2012, meses antes de que se disputen en Londres.

Eso sí, imagínense la fiesta de esos niños con ocho años, celebrándola en su día de verdad por primera vez con uso de razón, tiene que ser algo muy especial. Por otro lado y, lamentablemente para los que nacen en 29, la madre naturaleza no perdona y crecen igual, así que no tienen ninguna ventaja con respecto al resto de los mortales.

Nueve niños habían nacido ayer hasta las seis de la tarde en el Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz. Uno de ellos, Pedro Barroso García, lo hizo hacia las siete de la mañana.

Sano, con tres kilos doscientos gramos y moreno, sin que pueda apreciarse todavía si se parece a la madre o al padre. El parto fue muy rápido y no tuvo ninguna complicación. Horas después la madre, Rocío, se encontraba feliz en la cama con el pequeño Pedro a su lado.

Rocío bromeaba con el hecho de que su hijo hubiese nacido el 29 de febrero. "El pobre qué mala suerte ha tenido, va a tener que esperar cuatro años para recibir los regalos de su cumpleaños, mira que hay días en el año y ha tenido que nacer precisamente hoy".

La abuela del retoño, que se encontraba al lado de su hija, no creía en las casualidades. "Leí algo sobre que la luna tenía una posición extraña hoy que iba a propiciar que nacieran muchos niños, desconozco si será verdad, pero la matrona me ha comentado que hasta el momento han nacido unos cuantos". Luego fueron más. El padre, que se llama Pedro y por ello eligieron ese nombre para el niño, no paraba de recibir llamadas al móvil y de entrar y salir nervioso de la habitación. Cuando su mujer lo llamó se encontraba en el trabajo, como lo demuestra el hecho de que portara el traje de su empresa.

"Me encontraba trabajando cuando me avisaron de que el niño iba ya en camino y cuando hube llegado al hospital ya había nacido, así que no pude asistir al parto, pero , gracias a Dios todo ha salido bien, que es lo verdaderamente importante".

Con respecto al hecho de que hubiese nacido el 29 de febrero, se mostraba receloso. "Es algo curioso la verdad, y creo que es un día un poco malo para que el chaval celebre su cumpleaños, pero como una de sus hermanas cumple unos días antes supongo que los uniremos y así no habrá problemas, o si no lo más lógico será pasarlo al uno de marzo".

La sexta planta del hospital, la de maternidad, estaba ayer por la mañana repleta de gente, más animada que cualquier otro día y es que el 29 de febrero no es una fecha más del calendario, es una jornada especial que tiene lugar cada cuatro años por necesidades de la Astronomía.

Pedro, como los otros ocho niños que nacieron ayer en el Hospital Universitario Puerta del Mar, será especial por el simple hecho de haber nacido un 29 de febrero, ya que cuando sus amigos hayan cumplido los sesenta ellos todavía estarán disfrutando de la adolescencia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios