La reserva de agua de la provincia se reduce por cuarto año consecutivo

  • Los diez pantanos apenas superan en la actualidad el 30% de su capacidad · En los últimos doce meses se han perdido 35 hectómetros, 25 de ellos en Guadalcacín · Los Hurones es el único embalse que aumentó notablemente su reserva

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La provincia de cádiz ha terminado el año 2007 con el menor nivel de agua embalsada registrado en los últimos diez años. Hace una década se produjo la última gran sequía, que obligó a restricciones en el consumo. Estamos lejos de esa situación, pero lo cierto es que por cuarta vez consecutiva se empieza enero con menos agua de la que se tenía al iniciar el año anterior. En los últimos doce meses se han perdido 35 hectómetros cúbicos de las reservas acumuladas, lo que supone que los diez embalses de las cuencas que abastecen a la población están ahora mismo a un 31% de su capacidad, cuando en los mismos días del año anterior nos encontrábamos al 38%. Esta cantidad de reservas perdidas equivaldría a todo el agua que tiene ahora mismo embalsada el pantano de Los Barrios.

El caso más representativo de la situación hídrica de la provincia se encuentra en el mayor embalse, el de Guadalcacín, cuya construcción de su segunda fase, hace diez años, se suponía que vendría a paliar los problemas de falta de agua de la zona de la campiña. Sus más de 3.000 hectáreas de superficie y su capacidad de 800 hectómetros, que le convierten en el 'pulmón' hídrico de la provincia, se quedan grandes para un total de agua embalsada de 199 hectómetros cúbicos. Nunca ha estado en niveles tan bajos, contando con que su media de agua embalsada en estos diez años está por encima de los 400 hectómetros cúbicos. Esto supone que la mayor reserva de agua de la provincia apenas si se encuentra al 24% de la capacidad del pantano, diez puntos por debajo que el año pasado, que se traduce en una pérdida de 25 hectómetros cúbicos, es decir, que Guadalcacín solo ha reducido sus reservas de agua más que el resto de los pantanos de la provincia juntos y es el único que no sólo no ha ganado con las últimas lluvias, sino que ha seguido perdiendo. Su pérdida no es equiparable a la sufrida en el año 2004, cuando la reducción fue aún más drástica y dejó asomar las construcciones y fincas expropiadas que había inundado sólo ocho años antes, pero empieza a preocupar a la Agencia del Agua esta paulatina reducción.

El segundo mayor embalse de la provincia, el de Zahara, también ha tenido una drástica reducción de sus reservas, una caída como no se recordaba. Con 223 hectómetros cúbicos de capacidad, cerró el año 2006 equilibrado a la media histórica, situada en los 170 hectómetros cúbicos. Ahora tiene unas reservas de 126 hectómetros cúbicos, lo que supone un 56% de su capacidad, cuando era un pantano de la sierra dentro de la cuenca del Guadalete que por la alta pluviosidad de la zona casi nunca había bajado del 70% de su capacidad.

En el Campo de Gibraltar la caída de sus reservas no son tan brutales. Así, el de Barbate, con una capacidad muy parecida al de Zahara, pero con reservas históricas mucho menores, se encuentra en la actualidad al 24% de su capacidad, aunque hace doce meses se encontraba al 27%, por lo que el descenso no se puede considerar muy brusco.

Vienen a equilibrar la situación los pantanos de Los Hurones, en Algar, y Charco Redondo, en Los Barrios, ambos con una capacidad media, ya que el primero puede embalsar hasta 135 hectómetros cúbicos y el segundo 77. En ambos casos las reservas han aumentado notablemente en los últimos doce meses.Los Hurones ha ganado ocho hectómetros cúbicos en los últimos doce meses, situándose en una reserva de agua almacenada de 44 hectómetros cúbicos, un 32% de su capacidad.

El caso de Charco Redondo es igualmente tranquilizador para la zona que abastece, ya que ha ganado seis hectómetros cúbicos, con un total de agua almacenada al finalizar el año de 33 hectómertros cúbicos, un 45% de su capacidad.

Un extraño dato estadístico es el del pantano de Arcos, que se encuentra por encima del 90% de su capacidad, lo que no deja de ser anecdótico, ya que su capacidad es de apenas 14 hectómetros cúbicos y su función dentro de los pantanos de la zona es reguladora por su situación estratégica.

Por último, Celemín, en Medina Sidonia, y Guadarranque, en Castellar, son dos embalses que han mantenido sus reservas en los últimos doce meses, situándose en sus porcentajes de agua almacenada habituales.

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