Una recompensa al compañerismo

  • El IES La Caleta festejó ayer la obtención del primer premio nacional de Buenas Prácticas de Convivencia

El premio llegó en enero y la celebración, ayer. El Instituto de Educación Secundaria La Caleta, que durante esta semana está desarrollando su VI jornadas de puertas abiertas, reservó la tarde de ayer para festejar el primer premio nacional de Buenas Prácticas de Convivencia que recibió este centro gaditano el pasado 30 de enero por fomentar las buenas relaciones entre la comunidad educativa.

El Ministerio de Educación decidió galardonar a este IES por el trabajo que viene desarrollando desde hace algo más de seis años con el fin de mejorar las relaciones humanas dentro del centro docente. "Cuando recogimos el premio pensamos en realizar antes de fin de curso algún acto de celebración para festejarlo y, a la vez, homenajear a todas las entidades, organismos y personas que nos ha ayudado a sacar adelante este proyecto", comentaba ayer la directora del Instituto, Fany Miguens. Entre las asociaciones a las que ayer se agradeció su colaboración se encontraban la Cooperativa Badulaque, la asociación viñera Conecta, Cepa, Cardijn, y Alendoy. Y asimismo, se destacó la ayuda de la Delegación Provincial de Educación y de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Cádiz, "cuya ayuda fue fundamental cuando este proyecto educativo empezó a dar sus primeros pasos", apuntó la responsable del IES La Caleta.

Miguens lleva tres años al frente de este instituto, y esta iniciativa socioeducativa ya lleva seis consolidada. Entre las actividades puestas en marcha en todo este tiempo, la directora destaca la del Alumno Ayudante, un programa pionero en toda España y que consiste en que varios estudiantes elegidos por sus propios compañeros se encargan de que en todo momento exista buen ambiente en el aula y fuera de ella, y de que nadie se sienta excluido. Asimismo, La Caleta cuenta con varios equipos de alumnos y docentes que se encargan de mediar en los conflictos. "Los conflictos siempre aparecen porque forman parte de las relaciones humanas. Lo que hacemos -explica Miguens- es trabajar en ellos antes de que cobren forma de crisis violenta, y así hemos conseguido disminuir notablemente los conflictos violentos". Y a este logro suma otro: "Estamos aprendiendo herramientas que nos van a acompañar el resto de nuestra vida y que nos van a permitir en todo momento solucionar los problemas de forma pacífica".

Todo esto fue lo que valoró el Ministerio de Educación a la hora de conceder el primer premio nacional de Buenas Prácticas de Convivencia a este centro gaditano del barrio La Viña. De los 81 institutos presentados, La Caleta fue el mejor valorado. Y eso bien merecía la celebración de ayer.

El Delegado provincial de Educación, Manuel Brenes, se sumó a esta fiesta de convivencia en la que se proyectó un documental sobre la vida del centro y en la que se ofrecieron dos actuaciones: la de la chirigota de alumnos del propio instituto y la del grupo de baile Embrujo Gaditano.

El premio otorgado a esta comunidad educativa lleva aparejado una dotación económica de 9.000 euros, que se destinará, una vez se perciba, a mejorar el bienestar de los adolescentes con la instalación de taquillas en el equipamiento educativo.

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