El Paseante

El oficial más antiguo del Tercio

  • Antonio Benítez Martín, comandante de La Legión y nacido en Los Palacios (Sevilla) hace 95 años, preside la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Cádiz desde 1979

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En su hoja de servicio se lee que es "un oficial de gran espíritu militar y amor al trabajo". Se trata de Antonio Benítez Martín, nacido en Los Palacios (Sevilla) el 5 de septiembre de 1916, cuatro años antes de que Millán Astray fundara La Legión, de la que es comandante y posiblemente ahora el oficial de mayor edad.

Desde 1979 preside la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Cádiz, a cuya sede en las bóvedas de Santa Elena acude cada mañana, y confiesa que sigue "sin asumir que ya no mando una Compañía".

Sus padres, José Benítez Zarzuela, de Grazalema, y su madre Rosario Martín Acosta, tuvieron 14 hijos, de los que sobrevivieron ocho, y todos trabajaban en una finca rústica próxima a su pueblo.

Cuando comenzó la Guerra Civil, Antonio Benítez vio a unos legionarios pasar por su pueblo y el 18 de septiembre de 1936 decidió alistarse en un banderín de enganche en Sevilla.

Presume de haber pertenecido a la 28 Compañía de la 7º Bandera, disuelta en 1932 y reorganizada en 1936 por el comandante de Infantería Siro Alonso Alonso, los capitanes Carlos Castañeda, José Canilla, Juan Sanjurjo y José Martínez de Espronceda, y el alférez de complemento Javier Luca de Tena.

El 11 de enero de 1937 recibió su bautismo de sangre, al resultar herido en combate, lo que lo mantuvo de baja hasta el 18 de abril de ese año, resultando de nuevo herido en acción de guerra el 31 de mayo, cuando llevaba seis días de cabo.

Recuerda haber estado al mando de Jaime Milán del Bosch, primero como teniente y luego como capitán, y que fue quién lo propuso para ascender al empleo sargento, lo que se produjo el 30 de junio de 1938.

El 12 de julio nuevamente resulta herido en combate, pero se niega a ser evacuado y sigue al mando de su pelotón, y el 6 de septiembre es de nuevo herido de gravedad.

Terminada la Guerra Civil, fue destinado al 3º Tercio de la Legión, con sede en Larache, pero decidió incorporarse como voluntario a la División Azul, concretamente en 2º Batallón del 262 Regimiento de Granaderos en el frente ruso, cerca de Leningrado, el actual San Petersburgo.

Retornada la fuerza española, el sargento Benítez se incorporó de nuevo a su destino en La Legión, ascendiendo a brigada en 1954, dos años después a teniente, en 1961 a capitán y en 1973 a comandante.

Entre otras condecoraciones posee dos cruces rojas, tres de guerra, la medalla de sufrimientos por la Patria y la cruz y placa de San Hermenegildo, además de la encomienda de mérito de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios.

En su pierna derecha siente ahora las secuelas de aquellas heridas que sufrió en combate, por lo que se ayuda de un bastón para caminar que, junto con su ya blanco bigote, le imprime una imagen de veterano militar nada más verlo.

Dice que llegó a comandante estudiando mucho, ya que en la misma Bandera se hacían los cursos, y presume de no haberse emborrachado nunca, pese a lo que recuerda la fórmula de la leche de pantera.

Asegura que, a no ser por motivos del servicio, nunca ha llegado a su casa después de las once de la noche y que, tanto su esposa, Amalia de Nicolás Martín, una vallesoletana que fue su madrina de guerra, ya fallecida, al igual que se hija Amalia, de la que tiene tres nietos y dos biznietos, "han estado siempre ante que los amigos".

Con su esposa y su hija vivió en Marruecos, destinado en Arcila, cerca de Larache, en la costa atlántica, a unos 46 kilómetros de Tánger, y también en Ceuta, pasando a la situación de retirado cuando cumplió los 62 años de edad, y desde entonces está al frente de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Cádiz.

El comandante Benítez conserva hasta el último detalle de la reorganización de su bandera y las vicisitudes de la Unidad durante la Guerra Civil en diferentes frentes. Ahora se da la circunstancia que el presidente nacional, el coronel Ramón Moya Ruiz, estuvo de teniente en su Compañía, la misma de la que el fue recluta y luego capitán.

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