Las obras del emisario terminan a finales de mayo

  • La Junta de Andalucía garantiza que la instalación de la conducción para las pluviales no molestará a los bañistas· La fecha exacta dependerá de factores climatológicos

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Ahora mismo puede parecer de todo menos una playa. La histórica Playita de las Mujeres presenta desde hace más de seis meses una imagen que a muchos hace pensar que pueda afectar al uso del litoral para los próximos meses de junio, julio y agosto. Pero no será así dado que la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía confirmó ayer a este periódico que a finales de mayo todo volverá a la ansiada normalidad.

En cuestión de treinta días, "si no ocurre nada fuera de lo normal", los bañistas podrán volver a las finas arenas de Santa María sin miedo a que una excavadora les cause algún daño.

Se trata del tercer aliviadero de aguas pluviales con el que cuenta Cádiz, una ciudad que, por su condición casi insular, puede distribuir su agua de lluvia por tres lugares: barriada de La Paz, Cortadura y Santa María del Mar.

Así, la lluvia que se filtra a través de los imbornales irá a parar a un aliviadero según se trate de una zona o de otra de la ciudad.

La Consejería de Medio Ambiente , a través de la Agencia Andaluza del Agua, reanudó allá por el tercer trimestre de 2007 las obras de este aliviadero de pluviales de la playa de Santa María del Mar, consistente en la adecuación de una conducción con salida al mar de 220 metros de longitud y 1,4 metros de diámetro.

De ahí esos enormes tubos que pueblan la citada zona del litoral gaditano desde hace tiempo.

Hasta la entrada en funcionamiento del emisario submarino, las pluviales de este espacio de la ciudad llegaban hasta la muralla y ahí caían y aliviaban sobre la arena. Y aunque se trata de agua limpia procedente de la lluvia, el polvo y suciedad que va arrastrando formaba a veces algunos lodos que podían resultar desagradables ante la vista de los bañistas.

Estos trabajos forman parte de una actuación integral conveniada con Aguas de Cádiz para dotar de tres aliviaderos de pluviales a la ciudad, con un presupuesto final de 7.739.244,81 euros.

Aunque el proyecto, según afirma Medio Ambiente, ha mejorado el método de ejecución de los trabajos para tratar de reducir así su incidencia en la roca ostionera, la Junta garantiza que muchos de estos daños resultan del todo inevitables y se comprometen a restablecer cualquier desperfecto.

Todo el agua de lluvia que llega hasta la muralla por sus tres vías se reunifica en un único conducto que discurre alineado al espigón, decisión que se tomó tras el estudio de tres alternativas distintas que se presentaron para evitar la citada roca y que finalmente han quedado desechadas por razones derivadas de la dinámica del litoral y de la morfología de la playa, según una portavoz de Medio Ambiente.

La Junta, a través de la citada delegación, quiere manifestar su satisfacción por el desarrollo de esta obra de tantísima envergadura.

A día de ayer, la tubería de casi metro y medio de diámetro llegaba ya, aún descubierta y a la vista de decenas de curiosos, a la zona de la escalinata circular. Y ya mismo se instalará un recodo que encaminará la tubería hacia el mar. Una vez que llegue a la orilla se adentrará cien metros.

El momento en que la tubería toca agua es, según Medio Ambiente, el más delicado puesto que ya requiere la intervención de una barcaza especializada que podría hacer su aparición en los próximos días.

Esta fase es la que obliga a la Junta a no comprometerse con una fecha exacta para finalizar las obras del aliviadero. Los factores climatológicos y las mareas condicionarán severamente los trabajos que pondrán fin a esta obra de tanta envergadura.

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