El obispo asegura que las normas de cofradías se revisarán en 2008

  • Ceballos afirma que se corregirá lo que sea necesario de las reglas diocesanas

Las actuales Normas Diocesanas y Estatuto Base para las Hermandades y Cofradías tienen fecha de caducidad. La tienen desde que fueron decretadas por el obispo Antonio Ceballos el 25 de enero del año 2003 y desde su posterior entrada en vigor el 5 de marzo de ese mismo año. Hace ahora casi cinco años, justo el plazo que desde el Obispado se dio para que el reglamento fuera revisado y corregido, según la experiencia acumulada estos años.

Ha llegado, por tanto, el momento de la reforma de las normas diocesanas. Un análisis que el propio obispo diocesano ha asegurado a Diario de Cádiz que se llevará a efecto el año que está a punto de empezar. "Lo que estaba establecido se llevará a cabo", manifestó Monseñor Ceballos sobre este asunto.

Según adelantó Antonio Ceballos, el estudio, revisión y reforma de estas normas diocesanas será un capítulo del que se encargará "el director del Secretariado Diocesano de Hermandades y Cofradías, el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, los presidentes de los Consejos de Hermandades de cada localidad, junto con el obispo y el vicario", quienes se reunirán e irán revisando la normativa para su actualización.

Debido a que los cinco años de esta normativa se cumplirían a principios de marzo, coincidiendo con el final de la Cuaresma y la llegada de la Semana Santa, todo hace indicar que será después de esta última cuando comience a abordarse desde la autoridad eclesiástica este asunto.

La revisión del reglamento diocesano sobre hermandades y cofradías parece algo más que necesario a tenor de las constantes críticas que han venido recibiendo desde diversos sectores afectados.

Ya en agosto de 2005, cuando el período de vigencia llegaba a su ecuador, algunos de los responsables diocesanos como el vicario general, Guillermo Domínguez Leonsegui, y el director del Secretariado de Hermandades, Alfonso Caravaca, reconocían a este periódico (en un debate publicado en el que intervenían otros cofrades) que el texto referido tenía ciertas "limitaciones" o "puntos por resolver".

Frente a esta visión oficial, existe la interpretación de que la normativa debía de haber nacido de las propias hermandades y que debía haber concedido mayor autonomía a estas, según opinaron en ese debate publicado en agosto de 2005 distintos cofrades consultados por este periódico.

En los aspectos concretos de las normas, parece ser que el voto por correo protagonizará una de las principales reformas, pues ya se puso de manifiesto su incorrecto uso hace dos años y medio. El proceso electoral en su conjunto, y el apartado de formación de los miembros que opten a integrar las juntas de gobierno de las hermandades y cofradías.

Ante esta diversidad de versiones y opiniones, aunque todas reconociendo errores en la normativa, Monseñor Ceballos afirma: "La revisión se estableció porque nunca se hace una cosa tan perfecta de tal forma que pueda quedar para siempre". En este sentido, por tanto, el prelado de la diócesis ha mostrado la disposición a "corregir aquellas cosas que no hayan ido bien y esa serie de lagunas que habrá que cubrir". "Corregir es de sabios", sentencia el obispo sobre este asunto.

Pese a estas correcciones y lagunas, Ceballos entiende que las normas diocesanas "han servido para mucho", invitando a no centrarse en los casos que se hayan dado en la capital, sino "abriendo los ojos a toda la diócesis", que es la zona que abarcan estas normas.

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