El mejor balance: la concienciación social

  • La preocupación por el patrimonio sacro ha alcanzado a entidades públicas y privadas

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Con la llegada del 2010 es hora de hacer balance. Pero no exclusivamente a lo realizado durante los últimos doce meses. En el caso de la delegación diocesana de Patrimonio, el balance se remonta una década atrás, cuando la actual configuración de este área del Obispado inició su labor. Y de entonces a esta fecha, hay algo fundamental que se destaca desde Patrimonio y que así quedó reflejado en la última comisión general que celebraron: se ha consolidado totalmente la visión e idea de conservación del patrimonio sacro, tanto por instituciones pertenecientes a la iglesia como por instituciones públicas y privadas. "Todo el mundo piensa hoy en día en la restauración, conservación y puesta en valor del patrimonio", se afirma desde el Obispado.

Y para la Iglesia gaditana, hay un aspecto fundamental en esta concienciación social que ya ha sido señalado por expertos: "el patrimonio sacro es un elemento muy importante de lo que ahora se acuña como Economía Sostenible". Es decir, las iglesias y monumentos religiosos de la ciudad genera actividad económica para varios sectores de la sociedad. Este concepto lo tienen muy claro en el Obispado. Aseguran que estos edificios de destacado valor e importancia histórica y artística tienen demanda turística y cultural, que se mantiene -y aseguran que se ha demostrado el pasado 2009- incluso en tiempos de crisis. Y a la aportación al turismo se le une las condiciones especiales que reúne Cádiz, por su clima, sus buenas temperaturas, las playas,...

Desde la delegación diocesana de Patrimonio se asegura que hay motivos más que evidentes para afirmar que se ha logrado implantar una concienciación social a todos los niveles sobre la importancia de mantener y recuperar el patrimonio religioso. "En las intervenciones de conservación y restauración en la ciudad es donde mejor se demuestra", afirman fuentes de Patrimonio, que recuerdan que la restauración de la capilla de Hospital de Mujeres se ha hecho con fondos de una entidad bancaria (BBVA); que La Pastora se está haciendo gracias a un acuerdo con la Junta de Andalucía y con otra entidad bancaria (en este caso Cajasol), que financian al 50% las obras de consolidación del templo; o que Servitas, El Carmen o San Francisco se están restaurando merced a convenios que las órdenes religiosas o las cofradías responsables de estas iglesias han firmado con el Ayuntamiento de Cádiz.

Y, por supuesto, el "máximo ejemplo" de este gran objetivo alcanzado por la Iglesia gaditana en la última década es la rehabilitación integral del Oratorio de San Felipe Neri. Desde Patrimonio se asegura que actualmente es la pieza más importante de intervención en la diócesis, y se destaca el "excelente ritmo" de las obras que se están ejecutando. "Es el mejor ejemplo de la unión de voluntad particular, entidad pública y entidad privada. Y eso es muy importante", insisten fuentes diocesanas.

Eso sí, se matiza que todo este conjunto de actuaciones y toda la importancia cultural, turística y económica a la que se hace referencia es en "los lugares de la ciudad reservados especialmente para estar en contacto con Dios". Es decir, que se trata de iglesias y edificios religiosos. "El arte sacro es la máxima exaltación de la creatividad del hombre para hacer un puente de encuentro entre el hombre y lo divino. Y esa máxima creación es una expresión de arte que sensibiliza e invado todos los sentimientos particulares y colectivos de la ciudad, siendo un referente de la estética de la propia ciudad", afirman desde el Obispado.

Como responsable de la consecución de este gran objetivo sitúan en Patrimonio al obispo, Antonio Ceballos, que aseguran es el que marcó las bases hace una década. "No ha sido un camino fácil", concluyen.

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